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sábado, 13 de noviembre de 2010

PARADOJAS Entre el progresismo y el socialismo

Publicado el 11 de Noviembre de 2010
Por Adrián Pietryszyn Politólogo (UBA).

Si nos permitimos entonces considerar ‘de izquierda’ al progresismo, aunque lo diferenciemos de la izquierda más radical, como es el trotskismo, nos queda preguntarnos cuál es la diferencia entre el progresismo y el socialismo.

El concepto de progresismo en la República Argentina es tan laxo que permite que bajo su paraguas se agrupen experiencias políticas tanto similares como diferentes, e incluso antagónicas. Por un lado, el gobierno nacional se autodefine como progresista. Por otro, existe un arco opositor conformado por diversas fuerzas políticas críticas del gobierno desde una perspectiva más cercana a la izquierda, y que la opinión pública considera como progresismo o centroizquierda.
Una pregunta lógica para resolver este dilema sería qué es el progresismo. Si podemos arribar a una definición concreta y analizamos si los términos que la componen se adecuan más o menos a una u otra experiencia política, podríamos con alguna certeza señalar qué es y qué no es progresismo. Pero tal vez esa no sea la idea de este artículo. Más bien pretendemos meternos en el propio barro del concepto y revelar contradicciones que él mismo contenga, más allá de los actores políticos que lo toman como propio. En otros términos, cuál es la esencia que permite tantas apariencias.
En este país, la aparición del concepto está vinculada a la experiencia del Frente Grande, una propuesta pluralista por fuera de las estructuras políticas tradicionales, que no incluyó en su seno a la izquierda más radicalizada. Como señala Eduardo Jozami en Final sin gloria, precisamente porque la apelación al progresismo constituía la más amplia de las convocatorias a todos aquellos que quisieran caminar en el sentido de la Historia, es que no podía identificarse con propuestas políticas definidas. Y menos aun con soluciones radicales que hubieran convertido a los progresistas en revolucionarios, dice Jozami. ¿Cuál es entonces el sentido que adquiere el concepto de progresismo en el país? Para este autor, se asocia a la acción de los movimientos sociales y una pluralidad de demandas en defensa de las minorías, del medioambiente, de los derechos civiles y la no discriminación, de la vivienda y la salud. Deberíamos agregar a la educación dentro de este listado, y el rol del Estado como actor fundamental para llevar a cabo estas mejoras.
Ahora bien, para continuar debemos reflexionar por qué la opinión pública asocia el concepto de progresismo a la noción de centroizquierda. Dentro del abanico de concepciones políticas que se ofrece desde la ultraizquierda hasta la ultraderecha, el progresismo tiene como característica distintiva el horizonte de mejoras sociales sin la transformación del sistema. Es decir, su esencia lo aleja de la derecha, pero sus propios límites respecto a un objetivo revolucionario, lo dejan en el zaguán de la divina izquierda.
Sin embargo, el siempre lúcido Norberto Bobbio en su libro Derecha e izquierda: razones y significados de una distinción política, nos decía que en última instancia lo que distingue a la izquierda de la derecha es la preocupación por la igualdad. O sea que una experiencia progresista que avance, por ejemplo, en la redistribución de la riqueza, en la inclusión social, y en otras formas de disminución de la desigualdad social, puede ser considerado de izquierda de acuerdo a esta noción, a nuestro entender sumamente adecuada para una lectura conceptual de la actualidad.
Si nos permitimos entonces considerar “de izquierda” al progresismo, aunque lo diferenciemos claramente de la izquierda más radical, como es el trotskismo, nos queda preguntarnos cuál es la diferencia entre el progresismo y el socialismo. Conceptualmente la diferencia es evidente. En el Diccionario de Ciencia Política de Bobbio, Matteucci y Pasquino, la primera acepción refiere que en líneas generales el socialismo se ha definido históricamente como el programa político de las clases trabajadoras que se ha formado en el transcurso de la Revolución Industrial. Por supuesto que a través del tiempo, el concepto se ha vuelto mucho más amplio, pero en principio, la base social que le da vida al socialismo es sustancialmente diferente a la del progresismo.
Sin embargo, hoy en día, con las transformaciones que ha sufrido (o más bien se ha dado) el capitalismo y las miles de variables que atraviesan la política y que mutan constantemente, el resultado es bastante confuso. En la Argentina actual, los partidos socialistas suelen definirse como progresistas. Nos preguntamos si esto quiere decir que ya no representan a las clases trabajadoras, que han desistido de sus pretensiones revolucionarias o que simplemente se han aggiornado a los tiempos que corren.
Hay una explicación histórica a este cambio del sujeto social que encarna el socialismo y en nuestra región tiene que ver con el surgimiento del populismo. Según el mencionado diccionario, al populismo no le corresponde una elaboración teórica orgánica y sistemática. Ordinariamente, el populismo está más latente que explícito en el plano teórico.
El propio nombre de populismo evoca al pueblo como sujeto colectivo, pero es impensable sin un fuerte liderazgo político. Por mencionar algunos, Cárdenas en México o Vargas en Brasil han sido claros exponentes. Pero en la Argentina fue Juan Domingo Perón el que dio vida a una experiencia de estas características. El sujeto pueblo, conformado por una gran mayoría trabajadora, protagonizó una gran transformación social bajo el ala de Perón, y el socialismo quedó relegado a la representación de clases medias ilustradas e intelectuales, pero ya no de los trabajadores como clase. De esta manera, ilustres socialistas como Alfredo Palacios o Alicia Moreau de Justo pasaron a ser considerados “gorilas” por los sectores peronistas.
Luego de la caída del Muro de Berlín, el socialismo quedó estigmatizado como una idea irrealizable, o inapropiado como realización de una sociedad justa.
Por el contrario, muy bien visto por muchos sectores sociales, el progresismo goza de respeto público e incluso numerosos burgueses lavan sus culpas en las aguas cálidas del ser “progre”. Es comprensible entonces que el socialismo, para deshacerse del estigma, pero también para diferenciarse del peronismo, se vistiera de progresista.
Por otro lado, sin miedo a pecar de baladí, pareciera que el socialismo ha pasado de moda. Socialismo es Cuba y, tristemente, nadie quiere ser Cuba.
Por eso, el gobierno se autoproclama progresista, los socialistas se dicen progresistas y la centroizquierda se llama progresista. Pero en definitiva, será progresista sólo aquel que tenga la capacidad de avanzar sobre la desigualdad social. Decimos adrede “avanzar”, y no “acabar con la desigualdad”, porque qué otra cosa puede ser una sociedad sin desigualdad, sino socialista. Quedará observar en el caso argentino, si algunas medidas de carácter progresista, si la sanción de algunas leyes de misma índole, son suficientes para considerar al gobierno progresista, o si pesan más aun las desigualdades vigentes.

domingo, 4 de julio de 2010

¿Progresista?, no gracias

“Soy progresista no izquierdista”, me dijo. Para mi sonó: “Soy idiota no estúpido”. "El mejor truco del diablo, fue convencer al mundo de que no existía”, reza una frase que se hizo célebre en una película. “El mejor truco de los Kirchner y de la oposición argentina fue convencer a la sociedad de que son progresistas”, podría decirse en sentido similar.

Las ardillas, esos simpáticos animalitos tienen fama de tener mala memoria, esconden sus nueces con tanto afán, pero luego olvidan el sitio donde las colocaron. Un sector grande en Argentina tiene esa misma características de las ardillas, olvidan con relativa facilidad los acontecimientos políticos que han ocurrido en detrimento de la nación, y peor aun olvidan los avances que de manera sostenible ha logrado la Revolución Argentina...siempre que fue autentica.

Progreso es una de esas nociones básicas que deben orientar la actividad social y personal. En torno a esa noción se han fabricado ideologías autodenominadas progresistas, generalmente asociadas a movimientos también autodenominados de centroizquierda. De ese modo, se llega a considerar progreso "lo último", lo que "todo el mundo" acepta. Verse como los demás, pensar según lo que se lleva, evita las incomodidades de pensar por uno mismo acerca de lo que realmente es bueno. Esto es lo "políticamente correcto". La realidad es lo de menos, lo importante es no apartarse demasiado de la corriente de moda. Consecuentemente, el pasado ya no es lo recibido y conservado en la memoria, origen de la propia identidad, sino algo exterior con lo que se rompe y solamente sirve para justificar las decisiones presentes. El pasado es la historia del error, de lo superado, lo contrario a progreso, por definición. Pero esto significa querer construir el mundo sobre una amnesia o sumisión a intereses minimamente ajenos. En temas como el aborto o el matrimonio gay, pocos dirigentes se animan a contradecir las opiniones dominantes en los medios y los mandatos de quienes los financian. Ese poder intimidatorio frustra incluso el masivo reclamo ciudadano.

El progresismo es marxismo dosificado, administrado lentamente para que no se sienta su brutalidad. En vez de acudir a la revolución violenta y la lucha de clases para implantar un gobierno centralista ultra poderoso, que controla todas las acciones del individuo coartando su libertad. Aboga por el cambio gradual, sin revolución, destruyendo de a poco la constitución y los principios éticos de una nación hasta convertirla en dictadura.

La progresía cambió la palabra “revolución” por “evolución”, para introducirse en el sistema, usando y abusando de la democracia. El progresismo surgió en Estados Unidos a comienzos del siglo XX con el presidente demócrata Woodrow Wilson. Un racista que ordenó la segregación de los negros en las Fuerzas Armadas.
Otro progresista de la época, George Bernard Shaw, propuso la eliminación de quienes no generaban superávit aplicándoles un gas letal. Shaw fue el precursor de las cámaras de gas nazis.

Según el escritor, cada cinco o seis años había que hacer un cómputo de quiénes habían producido más de lo que habían consumido. Esos merecían vivir. Los demás debían ser aniquilados. El mismo concepto era aplicable a los enfermos y minusválidos. Se denomina eugenesia y formula que sólo deben tener derecho a la vida los físicamente capacitados. La idea fue ampliada por Hitler contra cualquiera que no fuese ario. ¿Daños colaterales de la lucha por la libertad y la democracia?

Hitler era progresista. No se diferenciaba ideológicamente de Stalin o Mao y hablaba del socialismo como su meta. El “Partido Nacional Socialista Obrero Alemán” lo dice claramente, era “socialista y obrero”, los ancestrales simbolismos izquierdistas.

Los nazis diferían de los socialistas tradicionales porque no eran internacionalistas sino nacionalistas, y a Hitler no le gustaba reconocer que su ideología derivaba de Karl Marx, un judío renegado.

El progresismo es socialismo conservador, también llamado comunismo. En América Latina lo rebautizaron “Socialismo del Siglo XXI”. Es la forma más abusiva de gobierno que ideó el capitalismo porque casi siempre degenera en totalitarismo. Si no te fuerzan a cumplir con sus normas, con el tiempo y sin que lo notes, igual te encontrarás restringido en tus opciones hacia la vida porque el estado lo es todo. ¿Será así?
El siguiente video está dedicado a nuestros queridos Progresistas Nacionales quienes votarón o votarán a favor de las siguientes leyes en beneficio de esta hermosa patria libre, soberana e inundad de justicia social; además, por supuesto, de una multitud de pasos importantísimos en el reconocimiento de las libertades de sus ciudadanos:

-Pagar deuda externa ilegitima, No nacionalizar YPF, Tener un decodificador con 15 canales de aire y futbol en directo.
-Ley Antiterrorista (Ley a favor de la persecución a la protesta social, donde sin agresividad alguna terminaremos todos encerrados en Guantanamo. Nuevo manual estadounidense de contrainsurgencia);
-Ley de glaciares-Ley Filmus (Ley a favor de la explotación minera sin ley alguna encontra del modelo extractivista);
-Ley de Entidades Financieras y de Multimedios (cierre por cambio de dueños capitalistas a transnacionales).
-Ley de Voluntad Anticipada, que permitirá a los enfermos terminales renunciar al tratamiento médico que sólo prolongaría su vida sin posibilidad de cura (llamada ley del bien morir, que permitirá además dar vida a otros ¿?);
-Ley de la interrupción del embarazo (llamada también ley del buen vivir, que permitirá además dar vida a otros.. a la "Asociación Internacional de médicos Progresistas" y a una sociedad indiferente a la matanza de 100.000 bebés);
-Ley"divorcio Expres" (se puede tramitar el divorcio en poco más de diez días, por mutuo acuerdo o por voluntad de uno de los integrantes);
-Ley de uniones civiles entre personas del mismo sexo (con esa también ganamos en el Congreso, sin tener mayoría propia.....je);
-¿Y qué decir de la "despenalización" de la droga? El nuevo pensamiento único, que de la noche a la mañana descubrió que el cigarrillo es nocivo para la salud y ahora persigue a los fumadores como si fueran terroristas, sostiene que prohibir el consumo de drogas es una gravísima intromisión del estado en la vida individual.

Sin embargo uno no debe perder el foco. Las audacias "patrióticas" o "sociales" del progresismo son muy limitadas porque a diferencia de los años 1930 hoy el capitalismo como realidad mundial es básicamente un gran depredador financiero, su "cultura" no es la de la gran industria militarizada o de otro signo sino la de los negocios especulativos de corto plazo, los golpes de mano financieros, el saqueo veloz de países. Cada nuevo amo-inversor aporta sus propias perversiones, la degradación deja de tener una única referencia externa para extenderse a un fluctuante abanico de aves de rapiña..........algunas de la mano de la izquierda, otras de la derecha, las veces de ambas.

El progresismo no es el resultado del ascenso de nuevos sistemas de poder, tampoco es patria libre, soberana e inundada de justicia social; tampoco....por supuesto, una multitud de pasos importantísimos en el reconocimiento de las libertades de sus ciudadanos; sino el producto de diversas debilidades y equívocos convergentes. En primer lugar aparecen las burguesías locales transnacionalizadas, sin otro proyecto que la reproducción del parasitismo, cuya función especifica se realiza en la función histórica del progresismo: postergar, corromper, trabar el desborde del potencial insurgente de las bases populares, traslucir el saqueo. En segundo lugar la atrocidad socializada, el silencio................En cada golpe de Estado hubo progresistas apoyando; el término progresista es una porquería y de una vaguedad absoluta. Esto también pasará.

viernes, 2 de julio de 2010

Sabatella: 82% y como vaciar el sistema previsional

......La franja más acertada en su orientación impulsa una orientación consistente en acordar con el gobierno nacional y apoyar sus orientaciones más progresistas, diferenciándose de las más cuestionables y manteniendo la autonomía en la construcción política.

Interesante sería saber cual fué el gobierno mas progresista que éste.
Ley de medios
Ley de medicamentos
Ley de financiamiento educativo
Reforma de la corte
Promoción de juicios a los represores
Actitud no represiva a la protesta
Financiamiento de emprendimientos productivos
Intento de redistribución de la renta agraria
Asignación Universal por Hijo
Y sigue la lista...

Todos títulos "Progres", con un contenido en cada uno de ellos que siempre rozan el acuerdo espurio y el saqueo, vaciando el significado ideológico del mismo. Una estructura de forma Progresista, donde Progresista es un conjunto vacío.
Siguiendo con el tema que nos ocupa, y en la misma línea avizorada al principio del post, el rejunte opositor ante las críticas del oficialismo acerca de que proponen llevar las jubilaciones al 82 % del salario mínimo sin especificar la fuente de financiamiento, se puso a buscar alternativas para resolver ese pequeño problema.
Uno de esos proyectos en ese sentido fue presentado ayer por Martín Sabbatella en Diputados.

Esta es una variante que se puede discutir pero la que resulta inadmisible es la que según la nota propondría otro sector no identificado alli de la oposición que consiste en vender la mitad de los activos del FGS (Fondo de Garantía de Sustentabilidad) que maneja la ANSES y asciende a 150000 millones de pesos en títulos y diversos papeles que como su nombre lo indica, le da sustentabilidad a toda la seguridad social, incluída la AUH y no solo a las jubilaciones. El aumento de las jubilaciones se haría a cambio de fumarse las reservas del sistema peligrando no solo las jubilaciones futuras sino también la AUH y todo el sistema previsional.

No dieron Quorum con la Ley de trata........votaron la Ley Antiterrorismo ("aniquilar la subversión", no perdón,"prevenir, sancionar y eliminar el terrorismo" junto a GAFI o FATF) ........Una canallada.

domingo, 18 de abril de 2010

Parte del progresismo se juntó en Vicente López

Quedó formada su mesa política.
Parte del progresismo se juntó en Vicente López

[17/04/2010 08:26] Con la visita de dirigentes importantes empiezan a recorrer el difícil camino de la unidad.

El progresismo argentino se caracteriza por su permanente tendencia a la fragmentación, a sus militantes les queda siempre la sensación de que hay mucha ciudadanía que piensa similar, pero no le interesa que se sepa; es como que cada fuerza, y hasta la militancia individualmente, se sienten más cómodos en la desunión y el desparamo. Incluso puede decirse que el progresismo que tenemos no tuvo nada que ver con las medidas progresistas que tomó el gobierno nacional, cuyos líderes todavía está en discusión si pertenecen a la pléyade “progre” o son oportunistas que se aprovechan del vacío que deja la inexistencia de una fuerza política progresista de masas, como pueden serlo el Frente Amplio uruguayo, el PT brasileño como dos ejemplos entre muchos.
El EDE (Encuentro por la Democracia y la Equidad, el partido de Sabbatella que gobierna Morón desde hace 10 años) el Partido Comunista y el Partido Solidario (Qué preside Carlos Heller y hace base en el Banco Credicoop y el mundo cooperativo) están llevando adelante, con el nombre de Nuevo Encuentro, una política frentista con la vista puesta en el 2011.
En realidad Nuevo Encuentro, con otros integrantes, debutó con éxito en la elección pasada, su principal referente, el ex intendente Sabbatella, logró una banca en el Congreso Nacional y alrededor de una decena de concejalías en el conurbano, pero se produjo un corrimiento de sectores, Libres del Sur se fue del espacio hacia una posición más sectaria con respecto al gobierno, pero ingresaron nuevos sectores. Hoy el bloque está compuesto por Sabbatella, los socialistas Jorge Rivas y Ariel Basteiro, Heller y Vilma Ibarra.
En el Centro Cultural Tiempos Modernos se produjo la presentación formal de la mesa política local compuesta por Nicolás Tereschuk ((EDE), “cacho” Goyena (PC) y Angel Saud (PSol).
Con la visita de los dirigentes Basilio Chalak (PSol), Lucas Boyanovsky (PC) y el presidente del E.D.E. Adrián Grana y sus intervenciones,... ......quedó claro a la importante cantidad de gente reunida que el espacio no es kirchnerista, pero defenderá al kirchnerismo ante una ofensiva de la derecha restauradora del neoliberalismo, pero que es necesaria una gran fuerza progresista nacional para “elevar el techo” del progresismo del gobierno, al que consideran muy pobre y contradictorio, aunque existente. En el medio local, el temor es que, ante la descomposición del “Japonesismo” el distrito le quede servido a un proyecto de la derecha más “cementista” que el propio intendente García, pero que existe una necesidad de búsqueda política en miles de vecinos, que no entienden bien la pelea mediática y la de modelos, pero que quieren saber.
Entre los presentes a la hora de escuchar pudo verse a Fabián “Moncho” Alesandrini, dirigente de ATE y CTA, a Marina Mappelli, secretaria del Suteba local y a la concejal Blanca Díaz, integrante de una de las fuerzas que puede terminar confluyendo en Nuevo Encuentro.

Fuente: (InfoBAN)