El representante de los socialistas porteños que sellaron su alianza con el Frente para la Victoria local, Oscar González, aseguró ayer que su espacio aportará “todos sus esfuerzos y militancia” para el éxito de la fórmula que integran Daniel Filmus y Carlos Tomada. El secretario de Relaciones Parlamentarias del Gobierno dijo sentir “orgullo por haber participado de una inédita experiencia de definición de candidaturas en un proceso deliberativo signado por el respeto mutuo”.
El secretario de Relaciones Parlamentarias del gobierno nacional señaló también su reconocimiento a Amado Boudou, a quien acompañó en su postulación preliminar, al afirmar que "logró concitar el apoyo de una pluralidad de fuerzas políticas y sociales que encontraron en él un nuevo liderazgo, abierto, reflexivo y democrático".
Publicado por el diario El Argentino, La Ciudad, pág. 6, el 23 de mayo de 2011.
Filmus:
En la Colonia Zumerland siempre se promovió, la tolerancia. La construcción del"mundo mejor". Socialista, justo y –sobre todo-solidario......Filmus fue secretario de Educación de Carlos Grosso entre 1990 y 1992, quien terminó preso por corrupción. Filmus se mantuvo en el cargo a pesar del bochorno del negociado de la escuela-shopping, aquel engendro en que la corruptela del entonces Concejo Deliberante transformó un edificio escolar histórico en un reducto compartido con locales comerciales en pleno barrio de Once. Era la famosa "escuela shopping"; y, el denunciante, el concejal Aníbal Ibarra.
Cuando dejó el gobierno de Grosso, el sociólogo se sumó como asesor al equipo de la ministra de Educación, Susana Decibe, impulsora de una criticada reforma educativa que incorporó el Polimodal y el EGB como sistemas educativos alternativos al tradicional secundario con su secuela de asfixia presupuestaria y la precarización docente.
Daniel Filmus impulsó la Nueva Ley de Educación Nacional. Lo hizo criticando ferozmente la "ley menemista", esa mismo que él colaboró a redactar.
Declaraciones de Susana Decibe, Ministra Educación de Carlos Menem: "El ministro de Educación de la Nación, Daniel Filmus, afirma, en un reportaje reciente, que la reforma de los 90 acentuó la cantidad y no la calidad, a pesar de que él mismo fue parte de nuestro equipo de gestión y compartía la visión y la política". (Clarín, 12/1/06)
Con Ibarra, Filmus volvió a la Ciudad, nuevamente como secretario de Educación. Durante tres años, piloteó un proceso de declive implacable de la escuela pública porteña, caracterizado por la caída del salario docente y el derrumbe de los edificios escolares. En la bancarrota de 2001, una disposición de su Secretaría habilitó a las concesionarias de los comedores a que “adecuen los menús a la grave situación financiera”.
Cuando arreciaron las protestas y denuncias de niños mal alimentados, Filmus acuñó una de sus frases más conocidas: “a la escuela se viene a aprender, no a comer” (La Nación, 2/7/02).
Y un día se sumó al Kirchnerismo...
Filmus fue convenientemente reciclado por Kirchner, que lo ungió como ministro de Educación, desde donde empezó a atacar a… la “política educativa de los ’90″
Una vez kirchnerista, Filmus volvió a su propuesta como menemista, de “canje de deuda por educación”, o sea, privatizar. A renglón seguido, promovió una Ley de Educación Técnica para la “participación de las organizaciones empresariales en el proceso formativo”. Como broche de oro, Filmus redactó, junto a Yasky, la “nueva” Ley Nacional de Educación”, que consagra la descentralización educativa menemista, la precarización laboral docente, la injerencia del clero y los subsidios a la educación privada.
“…El querido Daniel Filmus, "El Patriarca de los Docentes", fue funcionario de Carlos Alfredo Grosso y de Carlos Saúl Menem, del intendente destituido Aníbal Ibarra y del matrimonio formado por Néstor Carlos y Cristina Kirchner. Una curva de veinte años asesorando en las alturas, decidiendo sobre escuelas, sobre planes, sobre obras...........-
En Los Piletones habrá este domingo 2 elecciones de Junta Vecinal. Ibarra y Filmus apoyan una candidatura anti-Madres, las Madres apoyan a un ex policía, un paraguayo juega de líbero. El asistencialismo a cielo abierto.
Por Lucas Schaerer
Partió desde la sede del tribunal, Avenida de Mayo al 700, a los suburbios de Villa Soldati. Llegó a Lacarra y Ana María Janner, que a esa altura deja de estar pavimentada y la autopista 7 corta el cielo en Los Piletones.
Graciela Castillo, la arquitecta con vasta experiencia en cuestiones de villa, tenía la orden judicial de depurar el manejo viciado de la Junta Vecinal de Los Piletones y llamar a elecciones barriales en serio. "No puede entrar sin orden de Ruejas", la pararon dos hombres a la entrada del polideportivo a Castillo, sin inmutarse por la presencia de un policía. Mónica Ruejas, llamada por sus vecinos "Doña", fue desde 1999 y hasta este año, la titular de la Junta Vecinal, con sede en su propia casa en la manzana 1.
La segunda vez que Castillo lo intentó, el mandato de Ruejas había caducado (y con ella la distribución discrecional de las cajas de alimentos), pero la situación, para la arquitecta, se puso muy tensa. Al punto que no pudo instalarse en el trailer-oficina que dispuso para su trabajo el juzgado que entiende en la causa, a cargo de Andrés Gallardo.
Pero insistió, instaló, custodiada por patrulleros de la comisaría 36, el trailer bajo la autopista. "A los minutos llegó una camioneta Peugeot Parner gris del año 2006. De allí se bajó Mónica Ruejas para apedrear (el trailer). Su hermano ostentaba en la cintura la culata de una pistola. Yo estaba dentro, dispuesta a trabajar cuando comenzó la pedrada, rompieron los vidrios. Salí, un grupito insultaba. En ese momento me rodearon decenas de personas. No las conocía, pero salieron en mi defensa. Hasta me ofrecieron sus casas para resguardarme", dijo a NOTICIAS URBANAS la interventora, que se molesta cada vez que la califican como “interventora”, por su connotación burocrática.
La tercera es la vencida, eso dicen.
La tercera vez no hubo ataques, sí desinteligencia premeditada. El trailer y el baño químico nunca llegaron. La interventora quedó sola, dentro de un patrullero. Los federales no le permitían bajar. "Un grupo de quince personas con bombos, sacándome fotos y Ruejas hablando con el subcomisario Gutiérrez me rodeaban. Era yo la que estaba presa", relató la arquitecta, experta en viviendas sociales.
Finalmente, después de ochos meses se logró intervenir, en parte porque el poder del polideportivo y centro comunitario sigue en manos de Ruejas, pero no así la entrega de materiales.
Por el contrario, en la Villa 21-24 de Barracas está teniendo lugar una intervención, que parecería encaminada a un proceso eleccionario.
LOS PROTAGONISTAS
Los Piletones es una villa pequeña, existen 500 viviendas. Se formó en 1985, cerca del lago de Soldati, donde se emplazan unos enormes piletones de hormigón que sirvieron como depósito de aguas. La población es, aproximadamente, de unas 3 mil personas. Las cloacas y desagües están colapsados. El agua corriente, la red cloacal, el gas, el teléfono y el correo postal, son derechos básicos inexistentes.
Miguel Ozuna, un ex policía de la bonaerense, vecino del barrio desde hace cinco años, cansado de las arbitrariedades de Ruejas, inició un recurso de amparo en la Justicia, que permitió el renacimiento de la discusión política barrial.
El equipo interventor, formado por Castillo y dos jóvenes estudiantes, logró convocar asambleas informativas, que se realizaron en la capilla San José y lograron galvanizar a los vecinos con el objetivo de una depuración política y económica. Un centenar, entre ellos miembros de las listas candidateadas, discutieron el reglamento de la Junta Vecinal y el reglamento general de las elecciones que se pondrá en práctica el domingo 2 de diciembre, en la Escuela Media N° 2, ubicada en Martínez Castro 3067, entre Barros Pazos y avenida Cruz.
Los presidentes de mesa serán diez miembros de la Asociación Civil por la Igualdad y Justicia (ACIJ), y diez del Centro por la Justicia Básica (CE.JU.BA). Los observadores, organizaciones como el Centro Legales y Sociales (CELS), Poder Ciudadano y la Asamblea Por los Derechos del Hombre (APDH).
En un principio, la conducción política de Los Piletones era un cuerpo de delegados, que se designaba por manzana. Eso se perdió en 1999, cuando se creó una Junta Vecinal de funciones más que dudosas. Pero en la actualidad, tres listas disputan los votos de unas dos mil personas, mayores de 18 años, censadas por el Gobierno.
La lista violeta, número 7 es encabezada por el ex policía Ozuna, y respaldada por la Fundación de las Madres de Hebe de Bonafini, que recibió 32 millones de pesos para un complejo de viviendas. La lista verde, número 10, es una alianza de tres listas y la encabeza Marcial Ríos de la Federación Tierra y Vivienda (FTV), quien vive allí desde hace doce años y es acompañado por Julio Cari (lista negra y militante del Partido Obrero) y Leonor Montecino (lista rosa y militante de Barrios de Pie). La lista blanca, la número 1, es encabezada por la inefable Mónica Ruejas, que no lleva alianzas barriales pero cuenta con el respaldo del senador electo y ministro de Educación Nacional, Daniel Filmus, y el destituido jefe de Gobierno, Aníbal Ibarra.
Marcial Ríos, 41 años, llegó desde Paraguay hace treinta y cuatro. Trabaja como carnicero y albañil, con eso mantiene a sus cuatros hijos y a su mujer. Su militancia nace de su compromiso religioso. Nunca participó de una elección pero fue el único candidato que defendió con el cuerpo a Graciela Castillo cuando iba a hacer linchada. Sus vecinos aprecian el armado y la ayuda en los velorios y en la asistencia de enfermos. "El centro comunitario y el polideportivo son espacios público que se deben recuperar". Esto es una crítica a Ruejas, a quien conoció cuando se creó la capilla pero de la que se distanció. La Fundación Madres también muestra flaquezas, al decir de Marcial Ríos: "Creo que por desconocimiento se acercaron a Ruejas en un primer momento, y luego con Ozuna. En la obra, Ruejas decidía los puestos de trabajo. Ahora es Ozuna. Es sólo un cambio de nombres, la metodología es la misma". Ríos, que agrupa a paisanos suyos y de otras nacionalidades, un mercosur in situ, es el único de los candidatos que elogió la actuación de la intervención.
Miguel Ozuna, de 42 años, es sanjuanino. Cuando llegó a la Ciudad, en los noventa, se instaló en el barrio Ramón Carrillo y desde que llegó a Los Piletones, hace cinco, trabajó el tema cartoneros. Además, tiene un merendero que "gracias a una donación de la Fundación se convirtió en comedor", y una asociación, "La Paz". Lo llaman el capataz, él lo niega. “Nada más gestionó fuentes de trabajo". La apoderada de su lista es María Rosa, de la Villa 3. "Tuve custodia policial, porque los Rueja me tirotearon la casa". No es su primera elección, "antes, las elecciones eran en el Polideportivo. En la última, Ruejas sacó 360 votos". De la intervención dice lo peor, pese a que comparten la misma adversaria.
Mónica Ruejas es una salteña de 35 años, madre de dos hijas adolescentes. Desde 1999 es la capanga del barrio. Su cercanía con el poder es por medio de Salomón Filmus, padre del ministro de Educación, y también por el ex jefe de Gobierno, Ibarra (aunque descolgó sus fotos del comedor).
Se convirtió en aliada de las Madres hasta que la denunciaron. Dice que vivió por el Plan Jefes y ahora con el de la Ciudadanía Porteña. Reconoce que conduce una camioneta Peugot Parner, propiedad de Corporación Sur. "Me la dieron para llevar la comida. La uso para ir a reuniones, pero pago la nafta". Desmiente sus agresiones a Castillo, pero su bajón es tal que no hizo campaña, aunque amenaza con poner observadores: las Abuelas de Plaza de Mayo. "La intervención es una persecución política. No puede ser que en democracia se meta un juez que está con Bonafini".
"Algunos quizá comenzaron como representantes de su barrio y los han transformado en representantes remunerados, la referencia de lo que es la villa quedó en manos de este puñado de siervos del sistema", analizaron hace meses los curas villeros sobre estos dirigentes.
Los vecinos de Los Piletones tienen en sus manos alejar el fantasma de la Villa 20 de Lugano, donde la elección legitimó el clientelismo y algo más.
Publicación: 07/12/2010
Temática: Politica
EN LOS PILETONES LINK http://www.noticiasurbanas.com.ar/info_item.shtml?sh_itm=1484fa9d1f6890857f0c5cb907e6c284
Ozuna y Ruejas aprietan a referente villero del PO
Se trata de Julio Cari, vecino y militante del Partido Obrero en una villa de Soldati. Le gatillaron dos veces por no firmar un documento sobre la Junta Vecinal a los puntero Miguel Osuna y Mónica Ruejas (ver foto).
Por Lucas Schaerer
“Eran cuatro, uno encapuchado. Sacó un fierro y me gatilló dos veces. Como no salió las balas me pegaron un culatazo en la cabeza”, relató a NOTICIAS URBANAS Julio Cari, vecino de Los Piletones y referente del Partido Obrero (PO) en la barriada lindera al Parque Indoamericano en Villa Soldati. El ataque ocurrió la semana pasada luego que el militante villero del PO rechazó firmar un documento que impulsan Miguel Osuna y Mónica Ruejas, dos reconocidos punteros políticos que están en disputa para la próxima elección de la Junta Vecinal. El clima electoral se encuentra caldeado porque se están juntando firmas entre los vecinos que avalen listas de candidatos en la institución que el Estado terceriza para canalizar la asistencia social.
“Todo comenzó -continuó Cari- en una reunión en la UGIS (Unidad de Gestión e Intervención Social). Me negué a firmar un documento dirigido a UGIS. Entonces Mónica Ruejas y Miguel Osuna empezaron a decir que se iba a pudrir todo. A la noche seguían las amenazas en mi casa. Eso fue hace dos semanas. Después zafé de tres embocadas; hasta la última”.
La Policía Federal, al momento del ataque a Cari, nunca tomó cartas en el asunto. “Llamé siete veces al 911. Nunca aparecieron”. De todas maneras por el intento de asesinato presentó una denuncia en la seccional 36. Aún no existen detenidos.
Ante la escalada de amenazas y violencia política, se realizó este lunes un acto en Los Piletones. Hasta la esquina de Martínez Castro y Janner llegó la titular de la Comisión de la Vivienda en la Legislatura, Rocío Sánchez Andía, de la Coalición Cívica, y tomó la palabra. Le siguió Marcelo Ramal del Partido Obrero y el médico Ricardo Zambrano, de la Multisectorial.
“Ruejas estaba a metros viendo el panorama y un hermano de Ozuna entre distante y provocador. Entonces dije que estábamos los amigos y compañeros de Mariano Ferreyra. Que movilizamos 70 mil personas, se metió presos a siete personas y que también le tocará a Pedraza. Prácticamente se lo dije a ellos. Al rato se acercó Ruejas en una actitud de retroceso diciendo que no estaba a favor de los aprietes”, expresó Ramal, el dirigente del PO Nacional.
Por otro lado, hace semanas se producía amenazas de muerte a otro dirigente villero. Diosnel Pérez, de Villa 20, fue intimidado en varias oportunidades y con armas de fuego por hombres que responden a Marcelo Changalay, histórico puntero en la Villa 20 de Lugano.
En esta ciudad con cien mil viviendas vacías hay más de noventa mil clasificadas como “deficitarias” o viviendas precarias irrecuperables: ranchos, casillas, piezas de hotel o inquilinatos. Eran 86.185 para el censo de 2001. Fue precisamente a través de las necesidades de vivienda como comenzó a tejerse la tela de araña del clientelismo local: el Instituto de la Vivienda de la Ciudad es el que se encarga de financiar el aparato estructurado de los dirigentes villeros. Una auditoría interna elaborada por la unidad específica del Ministerio de Planeamiento y Obras Públicas a fines de agosto de 2006 relata las diversas modalidades de contratación del IVC, afirmando que sólo una de ellas –la de Planta Permanente– es la que permite los controles adecuados, coexistiendo otras siete que garantizan amplios márgenes de discrecionalidad. El informe muestra pagos de subsidios por varios meses juntos (llegando a siete en algunos casos, algo curioso partiendo de la base de que quien necesita el subsidio lo necesita mes a mes, para vivir de él) o la existencia de organizaciones que perciben el 40% del total de créditos para viviendas.
En una ampliación de denuncia presentada ante el juez de la causa 10704/06 “Gerardo Romagnoli por cohecho” (Romagnoli es un ex diputado zamorista) por José Iglesias, padre de Pedro, uno de los 194 muertos de Cromañón, el tema del clientelismo manejado a través del IVC se vuelve recurrente. Iglesias cita, entre otras, la causa “Ozuna Miguel contra Gobierno de la Ciudad sobre Amparo”, donde este vecino del barrio Los Piletones pide que, “hasta tanto exista una representación del barrio electa en comicios, el Gobierno se abstenga de entregar viviendas o planes sociales”. El barrio Los Piletones nació en 1984 cerca del lago aliviador de Soldati, en un sitio donde se emplazan unos enormes piletones de hormigón que alguna vez sirvieron como depósito de aguas en tránsito hacia su purificación y posterior consumo en la zona sur de la Ciudad. Diez años después, la población de Los Piletones creció con los habitantes desplazados de la Villa 3. En abril de 2006 el Gobierno de la Ciudad declaró a este barrio y al resto de los existentes en Soldati y Mataderos como “zona de riesgo sanitario”, advirtiendo sobre un posible colapso de cloacas y desagües. De hecho, no tienen agua corriente ni red cloacal, y los vecinos denunciaron entonces a “un pequeño grupo encabezado por la Sra. Mónica Ruejas” como único “intermediario” con el Estado.“Ellos suscriben la entrega de subsidios que nunca llegan a la gente, venden mercaderías que se reciben para paliar el hambre o las envían al interior del país y derriban las casillas de los que se oponen a estas prácticas.” También formularon denuncias judiciales en el mismo sentido Luciano Ramón López (causa Villa 20 contra Instituto de la Vivienda de la CABA sobre Amparo, exp. 12975/0) contra “un grupo de personas que usurpa la representación barrial en beneficio propio, tanto de la Junta Vecinal como de la Mutual Flor de Ceibo y de la Federación de Villas, quienes reciben la mayor parte de los materiales de construcción y los administran caprichosamente en beneficio propio”.
El proyecto fue votado por unanimidad. En el texto se expresa la “necesidad de esclarecimiento de las responsabilidades”, y se pide la defensa del “diálogo y la coordinación” entre el Estado nacional, las gobiernos provinciales y locales para “la concreción de políticas en materia de tierra y vivienda, combate contra la pobreza, la xenofobia, y garantizar el cumplimiento de la ley”.
La Cámara alta rechazó los hechos de violencia en Villa Soldati: se votó por unanimidad un proyecto que expresa la “necesidad de esclarecimiento de las responsabilidades”, y que pide la defensa del “diálogo y la coordinación” entre el Estado nacional, las gobiernos provinciales y locales para “la concreción de políticas en materia de tierra y vivienda, combate contra la pobreza, la xenofobia, y garantizar el cumplimiento de la ley”.
El proyecto fue acordado en base a textos presentados por los senadores Rubén Giustinani, Samuel Cabanchik, Graciela Di Perna, Luis Naidenoff, Gerardo Morales -y otros-, Juan Carlos Romero -y otros-, y Daniel Filmus -y otros.
La discusión sobre este tema comenzó con el dicurso del salteño Juan Carlos Romero, del Peronismo Federal, que aseguró que no se puede “confundir ocupación con protesta social”, y criticó al jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández, ya que consideró que es “una barbaridad” decir “que la usurpación no es un delito”.
Por su parte, el porteñoDaniel Filmus aseveró que “lo único que no se recupera es la vida humana, es totalmente imperdonable”. El ex ministro de Educación de la Nación tuvo un altercado con Romeroporque el salteño pidió que el legislador kirchnerista diera explicaciones por una supuesta relación con un puntero político. Filmus le contestó: “La última vez que los utilicé –un puntero- fue para marcar un mapa en la escuela, porque yo soy maestro”.
El padre del candidato oficialista a jefe de gobierno porteño almorzó con PERFIL, minutos después de emitir su voto en una escuela de Caballito. De chico pasó once años en un asilo. A sus 84 años, milita en el barrio Los Piletones y le gusta la cerveza. Ex miembro del Partido Comunista y fanático de San Lorenzo, camina más de tres kilómetros diarios.
Por Gabriela Manuli
Caminador. Todas las mañanas, Salomón sale a caminar sus 35 cuadrasa diarias por Villa Crespo. Salomón Filmus se reconoce tímido como Daniel. Y también confiesa que nunca se imaginó que las vueltas de la vida llevarían a su hijo a ser posible jefe de Gobierno porteño. Cerveza y pizza napolitana de por medio, “Salo” reflexiona y se abre a una larga charla que incluirá, por ejemplo, su ayuda en la reciente campaña política. Con sus 84 años (aunque no se noten), el papá del candidato oficialista no dudó en poner manos a la obra. “Estuve repartiendo volantes en San Juan y Boedo. Me acerqué a una mesa y les pedí colaborar sin decir quién soy” relata. Mística. La militancia, aclara, es y fue parte de su historia personal. Los treinta años en el partido Comunista lo marcaron a fuego. “La idea era cambiar el mundo, pero cuando se derrumbó la idea del socialismo se produjo un estrépito que hizo mierda todo; entre ellos, yo. Quedamos todos descolgados”, remarca. Luego vinieron los momentos de “transición política”, con un fugaz paso por el Frente Grande y la Alianza lo que llegó a pensar como tiempo perdido.
Un poco desencantado, hace ocho años se refugió en la política barrial. No sin antes darse cuenta de que “se ha perdido la mística de la militancia y sin ella no es posible el avance”. Hoy Salomón trabaja en el barrio Los Piletones, en la zona sur de la Ciudad de Buenos Aires. Comenzó junto a Margarita Barrientos –que suele recibir el apoyo de Mauricio Macri en su comedor– pero diferencias personales los alejaron y polarizaron a los pocos meses. Allí se vinculó con Mónica Ruejas, presidenta de una Junta Vecinal, y encararon un proyecto en común.
El "nuevo" encuentro le tiene miedo a la Virgen de Lúján. En realidad a la Virgen María. Debe de pensar que su Madre, nuestra Madre, puede ofender con su presencia el culto, que digo, la libre conciencia religiosa de sus "pares".
Quieren retirar a la virgen de Luján del Salón de Pasos Perdidos
Un diputado de Nuevo Encuentro presentó un proyecto para que la imagen de “Nuestra Señora de Luján” sea retirada del Salón Pasos Perdidos y se habilite un espacio de carácter ecuménico.
Con el objetivo de garantizar la igualdad de oportunidades para el ejercicio de la libertad religiosa que reconoce la Constitución Nacional, el diputado aliado al Gobierno Ariel Basteiro presentó un proyecto para que se retire del salón de Pasos Perdidos la imagen de “Nuestra Señora de Luján” y se habilite en la Cámara de Diputados un espacio reservado de carácter multirreligioso al que puedan acceder sus miembros para satisfacer sus necesidades espirituales.
El 8 de septiembre de 1997, por iniciativa de la entonces diputada nacional Nélida del Carmen Parra y decisión del peronista Alberto Pierri, quien en esa época presidía la Cámara baja, se procedió a la “Solemne Entronización de la Imagen de la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Nuestra Señora de Luján, Patrona de la República Argentina” en el Salón de Pasos Perdidos.
“La Cámara de Diputados, como tal, es parte del Estado no confesional. Esto no implica desconocer el derecho de sus integrantes a profesar libremente su culto, pero el ejercicio irrestricto de ese derecho no los habilita a instalar en un ámbito público y plural como es el Salón de Pasos Perdidos símbolos propios de una determinada religión que, por su sola presencia, pueden alterar el espíritu de quienes no comulgan con ella”, aseguró Basteiro en los fundamentos del proyecto presentado.
En cuanto a la comunidad judía en la argentina, se compone hoy de 250 mil personas. Bajaron de los mismos barcos las bobes y zeides, abuelas y abuelos, del dramaturgo Samuel Eichelbaum, el novelista Joseph Kessel (llegó a ser académico de Letras de Francia), de Carlos Heller (Gerente de Credicoop y ex vicepresidente de Boca). A la colonia Lucienville arribaron los familiares de José Pekerman (nieto de gauchos judíos ucranianos), de los actores Salo y Mario Pasik, de los Muchnik, los Lifschitz. Y llegó el escritor Alberto Gerchunoff (nacido en Lituania en 1883), iniciador en 1910 de la literatura judía con "Los Gauchos judíos". Cristina Elisabet Fernández Wilhelm, Ezquenazi, Werthein, Elztain, Mindlin, Grobocopatel, Kunkel, Vervitsky, Alperovich, Fellner, Larcher, Manusovich, Scioli. Siendo apoderados de segmentos estratégicos que van desde el Banco Hipotecario y los seguros (Elztain - Werthein) hasta los recursos energéticos (Ezquenazi - Werthein - Mindlin), pasando por las comunicaciones (Werthein), los negocios agroindustriales (Werthein - Ezquenazi - Grobocopatel), las importaciones masivas de China (Werthein) y el apoderamiento de tierras fiscales o campos hipotecados.
Colonia Zumerland Publicado el viernes 23 de marzo de 2007 a las 17:44
Filmus, Heller, Telerman, el "goie" Ibarra. Arrastran la cultura psicobolche de la Fede (Federación Juvenil Comunista). Tío Plinio querido:
Puede leer, aún, por internet, la artesanal publicidad de la Colonia Zumerland."Allí todo es alegría, canto, trabajo y amistad". Sexagenarios de memoria petrificada. Melancólicos cincuentones unisex. Panzones regularmente decepcionados, suelen evocar los esparcimientos sanos. Las distensiones reformistas, ideológicamente inofensivas. En la Colonia Zumerland solía relajarse la adolescencia formativa del bolcheviquismo hereditario. Gente estructuralmente buena. Con reconfortantes inquietudes sociales. Sueños truncos de redención, con un mundo de almuerzos universales. Participaban, aquellos cuadros jóvenes en gestación, de los torneosde ajedrez. Leían a Héctor P. Agosti. "Para unaPolítica de la Cultura". Y sobre todo a Aníbal Ponce, que sería el nombre del histórico taller literario. Cantera que posibilitó el surgimiento de Marcelo Cohen, Jorge Ricardo Aulicino, Daniel Freidenberg, Irene Gruss. Discutían los artículos de Francisco Linares, alias Berdichevsky, en "Cuadernos de Cultura". Una especie del Readers Digest del Partido, en posterior definición de Pablo Avelutto. Y cantaban, en los fogones entusiastas, tío Plinio querido, las canciones de La Negra Sosa. Como si estuvieran en los festivales del Teatro IFT, animados por Mario Chávez. Recitaban los versos de Tejada Gómez. La "Canción del Peso","Hay un niño en la calle". Infaltablemente, florecían, en los fogones, los corossigilosamente improvisados. Con las canciones jocundas de la Guerra Civil Española. "¡El Ejército del Ebro!". O aquella otra, del deseo, celebratoriamente enfático:"Que la tortilla se vuelva/que los pobres coman pan/y los coman m... "Festejaban, los psicobolches, el aniversario de la Revolución de Octubre. "Diez días que conmovieron almundo". En la versión americana de John Reed, posteriormente interpretada, para el cine, por WarrenBeatty. También los psicobolches festejaban, en el Zumerland, algunos cumpleaños de Rodolfo Ghioldi. Al que creían, tío Plinio querido, eterno. Acaso el más capacitado discípulo de Vittorio Codovilla. Cotillones donde, infaltablemente, hablaba Fernando Nadra. En la Colonia Zumerland siempre se promovió, tío Plinio querido, la tolerancia. La construcción del"mundo mejor". Socialista, justo y –sobre todo-solidario. Alejado de las repugnancias de la realpolitik, que entonces, la verdad, se desconocían. En la Colonia Zumerland, el paraíso comunista podía resultar posible. Como la transitoria juventud. A la juventud que se le inculcaba, saludablemente, la bonhomía paternal del revolucionario. El konsomolismo previsible de la FEDE brindaba un marco social de protección. Se era del Club o no. O se era un aliado, acaso lo más conveniente. Aquel espacio verde del Zumerland, sectorialmente abierto, proporcionaba el ámbito adecuado para adherir, tíoPlinio querido, al utopismo de la esperanza colectiva. Consolidada por la incipiente religiosidad del marxismo científico.
Las sagradas escrituras eran suplantadas, al fin y alcabo, por la categórica infalibilidad del materialismo dialéctico. Paisanos progresistas Colonia Zumerland pertenecía, tío Plinio querido, al ICUF. (Idisher Cultur Farband / Federación de Entidades Culturales Judías de la Argentina). Aún el Zumerland debe referenciarse en aquella honorable organización, de judíos sensiblemente progresistas.
Los paisanos del ICUF eran patológicamente prosoviéticos. Bastante más de lo necesario. En realidad, en la "inmensidad de la Unión Soviética", no podía encontrarse nunca, a nadie, que fuera más prosoviético, tío Plinio querido, que cualquier dirigente del secretariado del Partido Comunista Argentino. Contaban, los icufistas de la Colonia Zumerland, con una escuela, la Shule. Con un club, el Zhiklovsky. Si se los evalúa con rigor, aquellos judíos soñadores, más que moralistas, eran casi heroicos. En el Buenos Aires de los setenta, había que estar, tío Plinio querido, ideológicamente blindado para ser judío y asumirse como bolchevique.Sobre todo para atreverse a sostener las posiciones del Partido, durante el Proceso Militar. Con las apelaciones a apoyar a Videla, siempre en contra "del pinochetazo". Pero fue tal vez peor, para ellos, los militantes en los sesenta. Después de la Guerra de los Seis Días, de junio de 1967. Cuando ser judío y prosoviético representaba, en la comunidad, una contradicción. Porque "la gloriosa Unión Soviética" había apoyado ala coalición de los árabes. En contra de Israel. Sin embargo, aquellos judíos progresistas seobstinaban en la ciega defensa de la URSS. En negar la existencia, en la URSS, del menor brote de antisemitismo. Y todo aquel trotskysta que manifestaralo contrario, era catalogado, directamente, tío Plinio querido, como informante de la CIA. Se encolerizaban, los psicobolches, con furiosoromanticismo, cuando los de la "fracción", o sea los chinófilos del PCR (Partido Comunista Revolucionario), mencionaban la existencia de los dos imperialismos. Desde el Club entonces se bajaba la línea. Existía un solo imperialismo. El Yanqui. Los desbordaba, aparte, la provocativa conceptuación del "socialimperialismo."Tésis del PCR, de Otto Vargas, alias Rosendo Irusta. Referente máximo de la organización que cautivaba al matrimonio Altamirano. Para entender más de la arquitectura cultural del psicobolche, se aconseja leer la aceptable novelita de Jorge Sigal, el hermanito de Eduardo, baluarte integrador de la diplomacia kirchnerista. Se titula “El Día que maté a mi padre”. También debe valorarse, sobre todo, "El oro de Moscú", opus indispensable de Isidoro Gilbert. Y algún artículo de Graciela Browarnik. Zumerland cumple La ilusión del socialismo científico que se desvaneció pesadamente. Se desmoronó la Unión Soviética, para producir, con el desbande ideológico, el fortalecimiento cínico del pragmatismo, que incita a la salvación individual. Y en países como la Argentina, con tanta vocación por la clandestinidad, la desaparición del estado soviético produjo, tío Plinio querido, determinados enriquecimientos personales. Se tratarán en otra carta. Los psicobolches no lograron, infortunadamente,"construir un mun do mejor". Pero pudieron, al menos, intentar la Conquista de Buenos Aires. Entonces en Colonia Zumerland cumplieron. Puede expresar su beneplácito generacional. Forjaron excelentes cuadros, que supieron conquistar, desde hace años, la ciudad. Mire, sin ir más lejos, a los candidatos que representan el progresismo invertebrado de la capital. Continúan, con las trayectorias de otras casacas, o con la racionalización a la carta del fenómeno abarcativo del peronismo, la arquitectura cultural, minuciosamente forjada alrededor de aquellos fogones. De cuando coreaban "Ay Carmela". Y pugnaban, tío Plinio querido, por la vuelta de la tortilla. Lo demuestra la fórmula conjunta de Daniel Filmus, aquel que fuera un gran admirador de Aníbal Ponce. Con Carlos Heller, el de la "banca solidaria". Es el hermanito de Amado, miembro del Comité Central. Lo muestra la audacia paraguaya de Aníbal Ibarra, que insiste para la concejalía llamada diputación. Aunque Ibarra sea un “goie”, también perteneció al Club. Y compartió, seguramente, los fogones. Y cantó por la vuelta de la tortilla. A los efectos de confrontar, Filmus, Heller e Ibarra, los tres cruzados, con Jorge Telerman, otro exponente del Club que arrastra sus diferencias y acercamientos con ellos, tal vez, desde la Colonia.
De todos modos, los hijos del Zumerland mantienen la responsabilidad de impedir "el avance de la derecha". De obstruir el avance de Macri. Que es, igual que Ibarra, otro "goie." Aunque con los apellidos italianos, en realidad, tío Plinio querido, nunca se sabe.
Los judíos italianos instan a evocar, para finalizar la carta, "El Jardín de los Finzi-Contini”. El film basado en la novela legendaria de Giorgio Bassani. Es el abuelito de Marcelo Bassani, el abogado radical. Otro "goie" que supo aplicadamente atender, acaso en exceso, a tantas paisanas. Giorgio Bassani, el abuelo de Marcelo, supo retratar la burguesía judía de Ferrara, durante el auge del fascismo. La película fue dirigida por un Vittorio De Sica superior.Puede conseguirla, para verla con tía Edelma, por"dividí". Otro día le cuento sobre los pocos psicobolches que se enriquecieron, con la caída de la URSS. http://lists.econ.utah.edu/pipermail/reconquista-popular/2007-March/048023.html
Filmus, el PCA y los banqueros ''solidarios'' con la dictadura militar Por Gabriel C. Salvia11 de junio de 2007 Daniel Filmus, candidato del presidente argentino Néstor Kirchner a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, acaba de recibir el apoyo del Partido Comunista Argentino (PCA) para el ballottage del 24 de junio, donde enfrentará a Mauricio Macri, el amplio ganador en la primera vuelta. De esta manera, el Ministro de Educación de la Nación y candidato que dice representar al “progresismo cuya bandera son los derechos humanos”, se alía a un partido que ha sido un notorio cómplice de la dictadura militar argentina. En efecto, el PCA apoyó el golpe militar del 24 de marzo de 1976 y sostenía que Jorge Rafael Videla era un militar democratizador que podría contener a los sectores más pinochetistas del ejército argentino. Esa fue la posición que defendió en varias oportunidades el eterno Secretario General del PCA, Patricio Echegaray, más conocido como “Julio César”, y muchos recuerdan cómo aguerridamente fijó esa posición nada menos que en un encuentro en La Habana donde como parte de la “comitiva oficial” se enfrentó a los exiliados argentinos que estaban allí presentes. Pero donde la complicidad del PCA con los militares está mejor documentada es en una de sus propias actas, repudiando la política norteamericana de Jimmy Carter que promovía la condena a los militares por violación de los Derechos Humanos: “Sentimos el deber de señalar que el gobierno de Carter, erigido en tribunal supremo que se atribuye el derecho a juzgar a las demás naciones del mundo, ha interferido en asuntos internos de nuestro país esgrimiendo hipócritamente el argumento de la violación de los derechos humanos…”. Sin embargo, el gobierno del presidente Néstor Kirchner –y muy especialmente su esposa, la senadora Cristina Fernández de Kirchner- ha agasajado en varias oportunidades a Pat Derian, la secretaria de Derechos Humanos de Carter, cuyas acciones eran repudiadas por el PCA y, obviamente, por los militares. Pero eso no es todo, la condena impulsada por el gobierno de Carter no tuvo éxito en la Comisión de Derechos Humanos en Ginebra debido al decisivo bloqueo que realizó el régimen comunista cubano de Fidel Castro, reuniendo el apoyo de los No Alineados y el grupo de países satélites de la entonces Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), algo a esta altura sobradamente documentado. Distinto fue el destino de la dictadura de Pinochet en Ginebra, que a diferencia de los militares argentinos, lo primero que hizo fue romper relaciones diplomáticas con Cuba. ¿Por qué acaso el Chile de Pinochet fue condenado y no sucedió lo mismo con la Argentina de Videla? La respuesta es más que obvia. Sin embargo, la revisión de la Memoria durante la dictadura militar encuentra un deliberado olvido en la vinculación argentina-cubana en ese período, sobre lo cual hacen llamativo y contradictorio silencio los defensores de los derechos humanos que apoyan la candidatura de Daniel Filmus. Pero quedan muchas cosas más de una relación entre “comunistas y anti-comunistas” que se insiste en silenciar. Uno de los motivos de la alianza de la dictadura militar argentina con el régimen de Fidel Castro eran las relaciones comerciales del gobierno de Videla con la Unión Soviética, al cual le vendía granos violando el embargo comercial norteamericano, algo también más que conocido.Pero lo más interesante: ¿Cuál era la entidad financiera argentina a través de la cual se realizaban estas operaciones? Quizás Carlos Heller, compañero de fórmula de Daniel Filmus como candidato a Vice Jefe de Gobierno y titular del Banco Credicoop, vinculado al PC, pueda brindar una respuesta.
Lo cierto es que esa banca, no precisamente solidaria, que intermedió en ese negocio entre dictaduras, contribuyó a generar ingresos a los militares y sirvió también para fortalecer una alianza con el bloque socialista, lo cual, como se vio, impidió una condena internacional a la Argentina por violación a los Derechos Humanos. De haber prosperado dicha condena por iniciativa del gobierno de Estados Unidos, seguramente se hubiesen evitado desapariciones de personas....
......., como de hecho sucedió en Chile y que fue reconocido por la Ministra Paulina Veloso en un discurso de hace un año en Ginebra, no pudiendo el Canciller argentino Jorge Taiana decir lo mismo que la funcionaria trasandina. Lo aquí señalado es otro elemento más del efecto “boomerang” que viene generando la agresiva campaña kirchnerista contra el candidato que ganó ampliamente la primera vuelta y del cual habrá que ocuparse una vez que efectivamente gane, para ver si realmente representa algo distinto en política o si es sólo un referente oportunista del saldo de una derecha reciclada. Pero mientras tanto, mejor que Daniel Filmus revise primero el pasado de sus socios electorales y que el kirchnerismo defienda honestamente la memoria y los derechos humanos. Gabriel C. Salvia es Presidente del Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina (CADAL). http://www.cadal.org/articulos/nota.asp?id_nota=1986
NOTA
El señor Carlos Heller, recordemos, es candidato por el Partido Solidario, ex dirigente deportivo (fue vicepresidente del CABJ) y banquero (no cooperativista, como se pretende confundir por allí). El señor Heller preside el destino de la institución financiera que más ha crecido en estos últimos años (la segunda del país). El señor Heller, si mi memoria no me falla, negoció con los militares...., en tiempos del corralito y cuando las entidades bancarias sucumbían ante las hordas de ahorristas desesperados por hacerse legítimamente de sus reservas de toda la vida, escondía esos dineros en bolsas de consorcio para sacarlos sin ser vistos ni recuperados por sus auténticos dueños.....defendió el “corralito”, transformó en patota a una parte de los empleados de su banco para hacer frente a los ahorristas estafados. Pero tambien, Carlos Heller puso cinco millones de dólares del Credicoop para sostener la “convertibilidad” de Domingo Cavallo, , hoy va a elecciones porteñas con el menemista-grossista-kirchnerista Daniel Filmus, como ayer hiciera su partido con Braden, con los conservadores, con Luder, con Herminio Iglesias…
El señor Heller encarna visiblemente, pese a la pátina democrática que pretende darse desde la consecución de objetivos de representación como lo es conformar un partido político y participar de una contienda electoral, esa parte de la Argentina que desprecia el trabajo productivo: la famosa y nunca extinta patria financiera. Carlos Heller, un pregonador del socialismo utópico y las altas tasas de interés.