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jueves, 16 de junio de 2011

Denuncian que las Madres pagaron afiches para la campaña kirchnerista

La Coalición Cívica presentará una nueva denuncia por el caso Schoklender, en la que pedirá que se investigue si en la imprenta que pertenece a la Fundación se imprimieron los afiches de Amado Boudou, Abel Fatala y Carlos Tomada, cuando los tres competían por la candidatura a jefe de gobierno porteño.

14.06.2011 09:12:00
La Coalición Cívica presentará hoy una nueva denuncia ante la Justicia sobre el caso Schoklender: allí pedirá que se investigue si en la imprenta que pertenece a la Fundación Madres de Plaza de Mayo, vinculada a Pablo Schoklender, se imprimieron los afiches de Amado Boudou, de Abel Fatala y de Carlos Tomada cuando los tres competían por la candidatura a jefe de gobierno porteño por el kirchnerismo, según publica La Nación.

La denuncia, cuya copia obtuvo La Nacion, será presentada hoy por la diputada Patricia Bullrich (Coalición Cívica) ante el juzgado federal de Norberto Oyarbide, que investiga a Sergio Schoklender y a su hermano Pablo, entre otros, acusados de presunta administración fraudulenta y lavado de dinero.

Bullrich alertó que esos afiches proselitistas que realizó el kirchnerismo se habrían pagado con cheques provenientes de la Fundación Madres de Plaza de Mayo . "Es decir, con fondos públicos", aseveró la legisladora. Continua Link....

07/06/2011|06:00
EL RASTRO DE 21 MILLONES: Schoklender habría pagado retornos para CFK 2011
La campaña CFK 2007 se financió parcialmente con dinero de la denominada mafia de los medicamentos, compuesta por droguerías sospechadas de lavado de dinero; En efecto, los dueños de esos establecimientos le entregaban cheques al ex Superintendente de Servicios de Salud Héctor Capaccioli, mano derecha de Alberto Fernández, jefe de campaña de Cristina

El caso es que en abril de este año, mediante una resolución del Secretario de Obras Públicas, José López, se le entregaron 42 millones de pesos a Sergio Schoklender, apoderado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, presidida por Hebe Pastor de Bonafini. Según nuestras fuentes, el parricida le habría retornado a López la mitad, es decir, 21 millones de pesos, destinados aparentemente a la financiación de la campaña presidencial del oficialismo de octubre próximo.

¿Un retorno del 50%?

La obra en cuestión fue presupuestada por 151 millones de pesos y está ubicada en un predio ubicado de la Avenida Castañares y la General Paz. Allí se construirían varias torres de viviendas populares. Pero como se demoró la inauguración debido a los desvíos de fondos efectuados por la asociación ilícita gerenciada por el parricida, este año Obras Públicas se vio obligada a dar un refuerzo de 42 millones de pesos. Los hermanos Schoklender manejaban los fondos a través del contador de la Fundación Madres, Alejandro Gorkin, esposo de Marcela Zlotogorski, quien tiene a su nombre varios autos importados y es el eslabón débil de la cadena.

También existiría una carta reveladora de Schoklender a la Presidente, en la que señalaría que el Gobierno le pagaba a la Fundación 1700 pesos por metro cuadrado y 4500 a las empresas de la Cámara Argentina de la Construcción, irónicamente llamada en círculos empresarios la “Cámara Argentina de la Corrupción”. De más está decir que el método seguido es, como siempre, el de los sucesivos reajustes. Las Madres, entonces, presupuestaban siempre menos que las empresas privadas. No obstante ello, una investigación del diputado Gustavo Ferrari estableció que las empresas privadas en Buenos Aires facturaban cada casa a 90.000 pesos y la fundación a 161.000 pesos. Es decir que no se sabe exactamente si a las Madres les pagan menos, como dice el parricida, o más, como asegura Ferrari. Continua Link......

De eso no se habla

Desde el preciso momento que estalló, el Schoklender-gate se ha transformado en una suerte de prueba para ver si el periodismo se atrevía a ponerse a la altura de las circunstancias a la hora de informar con honestidad todo lo ocurrido.
Lamentablemente, no fue así. No al menos en las primeras horas, en las que el mensaje de los periodistas —incluido el del gesticuloso Jorge Lanata— ha sido el de desvincular a Hebe de Bonafini de todo lo hecho por su hijo putativo.
Si así fuera, ¿cómo explica la titular de Madres de Plaza de Mayo la enorme cantidad de cheques rechazados que tiene en su haber y que aparecieron “blanqueados” en las mismas financieras “truchas” que se denuncian en los expedientes del triple crimen de General Rodríguez y la mafia de los medicamentos? ¿Cómo justifica que la facturación total de la fundación a su cargo se multiplicó por 45 en cuatro años (1)?
En realidad, Bonafini está en serios problemas y lo sabe: no solo porque Schoklender era solo un mandatario de la Fundación, sino porque ella misma pidió que se desestimaran las denuncias que se venían acumulando contra Madres y contra su apoderado favorito. Por caso, un conocido referente de Coalición Cívica aseguró “off the record” a varios medios que la propia Hebe lo llamó en su momento para que desestimara los señalamientos contra Schoklender.
En tal sentido, no casualmente este último ha amenazado al kirchnerismo con revelar situaciones espinosas que podrían involucrar a la propia Cristina Kirchner en caso de que le sea soltada la mano. Esa amenaza tiene que ver con los dineros de campaña con los que la actual mandataria llegó al poder.
Se trata de fondos que se blanquearon a través de una firma en la que el propio Schoklender aparece como accionista (2) y de otra financiera que es investigada en México por lavar capitales del narcotráfico de ese país, pertenecientes al poderoso Joaquín “Chapo” Guzmán.
¿Se animará el apoderado de Madres a hablar sobre ese punto o será salvado —o “callado”— por el Gobierno antes de que ocurra?En sentido similar, ¿qué dirá el oficialismo cuando se descubra que el narco Guzmán estuvo en la Argentina merced a las gestiones de un poderoso —y bigotudo— ministro del Poder Ejecutivo?El escándalo recién empieza y las preguntas se siguen acumulando, una tras otra. Sin embargo, ningún funcionario del kirchnerismo parece interesado en responder. Nota completa Link...

Christian Sanz
Twitter: @cesanz1

domingo, 23 de mayo de 2010

Analytica: El canje

El canje se encamina, en el mejor de los casos, a un éxito parcial: con el voto de los grandes inversores ya escrutados (U$D 8,5 MM ofrecidos), y una proyección de la oferta de inversores minoristas (menos de U$D 50.000) de entre U$D 1,5MM y U$D 2, la operación hoy insinúa un nivel de aceptación de entre 50% y 55% de los U$D 20MM actualmente en default (algo más, si los porcentajes se calculan sobre los U$D 18.300 elegibles para el canje).
Las razones de la decepción son varias. La Secretaria de Finanzas aduce un error en la estimación del stock en manos de inversores institucionales, los mismos que, como hiciéramos notar en estas páginas, fueron los principales sostenes de las expectativas oficiales: los bancos organizadores, según fuentes oficiales, informaron de un compromiso de inversores institucionales por U$D 8,55 MM previo al lanzamiento, cifra que se consideraba un piso de aceptación, y que contrasta con los U$D 8,3 MM obtenidos.
¿Significa esto que hay más minoristas de lo pensado? Si los hay, son difíciles de encontrar. Aparte de los U$D 3MM supuestamente en manos de italianos (a lo que también es duro acceder dada la previsiblemente pobre representatividad de los clubes de bonistas), se han hallado, para sorpresa de Economía, bonos de minoristas en cuentas suizas. Aún así, si la participación de los institucionales fue del 100% como el gobierno dice y estima, aún quedarían por identificar entre U$D 1MM y U$D 2MM, un número demasiado grande para ser explicado por bonos olvidados en cuentas sin actividad. En todo caso, en el escenario optimista en que el gobierno obtiene nuevas ofertas minoristas por U$D 2MM (nuestra mejor estimación es que, si no se modifican los plazos y condiciones, se estará más cerca de U$D 1.5MM), el resultado final alcanzaría el 55% del total de deuda en default, lejos del 60% que el gobierno se autoimpuso como umbral del éxito.
¿Qué implica esto? A nuestro juicio, tres cosas. Primero, debilita mucho las aspiraciones del gobierno a eliminar la amenaza de embargos en cortes estadounidenses, una de las razones (aparte del costo, claro está) que inhibían la emisión de deuda en mercados externos. Segundo, reduce el efecto benéfico de un canje exitoso sobre los títulos públicos, aunque sobre este punto ya habíamos expresado anteriormente nuestro opinión de que la reducción de spreads, altamente especulativa, tendería a revertirse en la toma de ganancia post-canje ( ver “Luces y sombras de los bonos globales” - Analytico # 61 ) el contexto global y la baja aceptación sólo han anticipado parte de este proceso.
Tercero, confirma el escepticismo sobre los alcances de las iniciativas sobre el frente externo con el que asumió el actual equipo económico, con el fin de abrir las puertas del financiamiento externo: canje, reforma del INDEC, renegociación con el club de Paris y acercamiento al FMI. De todas estas líneas de acción, sólo el canje sigue con vida, y su evaluación preliminar no es muy halagadora. En todo caso, el mercado externo sigue a prudente distancia.
En cualquier caso, el antes impensado escenario de un fracaso del canje complica el panorama financiero para el gobierno nacional que consolida su posición negativa en términos fiscales. Surge entonces una pregunta clave para la perspectiva macroeconómica de los próximos meses. Si fracasa el canje ¿Cómo financiará el gobierno las abultadas necesidades financieras de un año electoral?