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domingo, 31 de mayo de 2009

.....Y EN EL MISMO LODO TODOS CHAPOTEAMOS (Discépolo)

Reginald McKenna, miembro de la Cámara de los Comunes; dio un ejemplar discurso en el Midland Bank, en enero 1924. "Me temo que al hombre de la calle no le gustará saber que los bancos pueden crear y de hecho crean dinero. El volumen de dinero en existencia varía solamente con la acción de los bancos aumentando y reduciendo sus préstamos. Cada préstamo o cuenta en descubierto crea dinero. Y los que controlan el crédito de una nación, dirigen la política de su gobierno y tienen en sus manos el destino del pueblo".

Ya no se trata ni de "izquierda" ni "derecha". En la década de los 1780, plebeyos y aristócratas, reformistas y conservadores, se sentaban a la "izquierda" o "derecha" del rey, Pitt el Joven advertía en el Parlamento de Londres: "… hay un Poder detrás del Trono… ". No se trata de sentarse a la "izquierda" o "derecha", sino de saber quién está "detrás" del Trono.
Hoy se dejan los atributos "formales" de Soberanía, y se apoderan de los mecanismos reales para ejercer la misma, lo que Scalabrini Ortiz llamaba "los resortes ocultos". No se atacan ni los límites ni las soberanías políticas de los Estados, sino las soberanías económicas de los mismos. Se los destruye desde afuera.

Una actitud que se aprecia en el reciente y valiente libro de Fabian Spollansky La mafia judía en la Argentina(2008) es donde su autor les reclama a sionistas confesos como Eduardo Elsztain, el mayor terrateniente de Argentina, a su socio Marcelo Mindlin y al rabino Tzvi Grümblatt a quienes cuestiona diciendo: ¿Rebe, es de judíos hacerse millonarios en tan poco tiempo y hacerse dueños de la Argentina? Y ¿Rebe, es de judíos poner plata en todas las patas de las campañas políticas para estar bien con todos? .Desde nuestra ética varias veces milenaria no vamos a silenciar este abuso que nos hiere y nos humilla”.

El lobby sionista de Estados Unidos controla y gerencia (a través de paquetes accionarios o de familias):

Las tres principales cadenas televisivas de ese país (CNN, ABC, NBC-Fox); los tres principales diarios (The Wall Street Journal, The New York Times y The Washington Post); las tres más influyentes revistas (Newsweek, Time y The New Yorker); consorcios hegemónicos de Internet como Time-Warner (fusionado con América on Line) o Yahoo; colosos del cine de Hollywood y del espectáculo como The Walt Disney Company, Warner Brothers, Columbia Pictures, Paramount, 20th Century Fox entre otros; megacorporaciones del capitalismo sin fronteras como Wal-Mart Stores, Walt Disney, Microsoft, Pfizer Inc, General Motors, Hewlett Packard, Home Depot, Honeywell, IBM, Intel Corporation, Johnson & Johnson, JP Morgan Chase, American International Group, American Express, AT & T, Boeing Co (armamentista) , Caterpillar, Citigroup, Coca Cola, Dupont, Exxon Mobil (petrolera) , General Electric, McDonalds, Merck & Co, Procter & Gamble, United Technologies y Verizon.

Además, los directivos y accionistas de las primeras treinta megaempresas trasnacionales y bancos (las más grandes del mundo) que cotizan en el índice Dow Jones de Wall Street, responden mayoritariamente al sionismo.

El poder sionista en la Argentina

He elegido como única fuente de este agregado el libro “La mafia judía”, de Fabián Spollansky (Ed. Rubin, San Juan 2008), para evitar cualquier sospecha o acusación interesada de “antisemitismo”, ya que Spollansky es judío.

Según ese autor sanjuanino, en nuestro país el poder económico sionista también es muy importante, y comprende nada menos que a la petrolera YPF (virtualmente regalada a Enrique Eskenazy por la española Repsol, debido a las exigencias del gobierno del matrimonio Kirchner).

El otro pilar clave del poder sionista local es el inmenso grupo surgido de la nada que controlan Eduardo Elsztain (su jefe) y Marcos Marcelo Mindlin (a quien el diario Crítica de Jorge Lanata ha denunciado como uno de los principales lavadores de dinero, que operaba con el Banco JP Morgan).

El imperio económico y financiero de Elsztain y Mindlin
cuenta con la colaboración profesional y/o política de personajes cuyos nombres son bien conocidos entre nosotros. Ellos son: Mario Blejer (ex presidente del Banco Central durante 2002/2003 designado por Eduardo Duhalde, le otorgó al Banco Hipotecario de Elsztain y Mindlin un redescuento por 300 millones de dólares que, al momento de editarse el libro de Spollansky –2008-- aún no habían sido devueltos), el rabino Tzvi Grumblat (jefe espiritual en la Argentina de la secta religiosa fundamentalista Jabad Lubavitch, uno de cuyos “benefactores” notables es Elsztain), Roberto Apelbaum (“fue nombrado por Mauricio Macri en el Instituto de la Vivienda y sirvió de puente entre Elsztain y Macri”, en pág. 102), Andrés Borestein, Emilio Cárdenas (ex embajador de Menem en la ONU, menemista de paladar negro y luego síndico de IRSA), Juan Cavanagh, Esteban Conte Grand, Miguel Kigel (ex subsecretario del Ministerio de Economía y, a los pocos meses, presidente del Banco Hipotecario de Elsztain y Mindlin), Alfredo Mac Laughlin (secretario de Finanzas de Felisa Miceli, presidencia de Néstor Kirchner), Samuel Liberman, Julio Augusto Macchi (Bolsa de Comercio), Uriel O’Farrel, Martín Paolantonio, Abraham Perelman, Juan Carlos Quintana Terán, Pablo Espartaco Rojo (ex representante del Estado ante el Banco Hipotecario, y poco después director del mismo banco), Felisa Miceli (ex ministra de Economía y tesorera de las Madres de Plaza de Mayo), Gaset Waidatt, Sergio Soldati, Saúl Zang (titular de un Estudio Jurídico conectado al “establishment” y socio del Estudio Simpson,Thatcher y Bart Lett LLP de Nueva York), Marcelo Stubrin (socio de Elsztain, ex diputado nacional del radicalismo, “hizo de puente para la vinculación de la mafia Elsztain con la Coalición Cívica de Lilita Carrió, según denuncia del diputado Macaluse”, en pág 127), Arturo T. Acevedo, Jorge Aguado (ex gobernador de Buenos Aires durante la dictadura militar), Julio Aisenstein, Pablo Aladazábal, Jorge José Álvarez, Roberto Álvarez, Federico Braun, Jorge Brito (presidente de la Asociación de Bancos Privados de la República Argentina, destacado financista de las campañas políticas de Carlos Menem y actual banquero de confianza del matrimonio Kirchner), Enrique Bullrich (de la Cámara de Rematadores de la Bolsa), Horacio Fargosi (jurista), Guillermo Gainza Paz, Rodolfo García Piñeiro, Jorge A. Levy, Eduardo Santamarina, Adrián Werthein (Bolsa de Comercio, La Caja de ahorro y seguros, etc.), y dos centenares más de conocidos empresarios, abogados y economistas.
El grupo Elsztain-Mindlin domina en conjunto nada menos que el Banco Hipotecario Nacional (privatizado por Menem-Cavallo-Kigel-Rojo casi gratuitamente a favor del grupo) con sus decenas de empresas controladas, la Bolsa de Comercio de Buenos Aires; las sociedades de Bolsa Dolfhind Fund, IFISA, Raymond James Argentina SA y APSA; el Banco de Crédito y Securitización, la Caja de Ahorro (hoy La Caja SA); los “shoppings” Alto Palermo, Abasto y Buenos Aires Design Center; los Talleres Rosario; los hoteles Holliday Inn, Intercontinental, Llao-Llao y el Libertador Kempinsky; los edificios Torre Telecom, Palacio Alcorta, Renault, “El Rulero” de Libertador y 9 de Julio, Prourban, Pirelli y muchos más en el centro de Buenos Aires y otras ciudades, que totalizan 1.681.900 metros cuadrados de construcción; las empresas de electricidad Citele, Edenor SA, Los Nihuiles SA, Diamante SA, Central Térmica Güemes SA, Powerco SA, Central Puerto SA, Pampa Energía SA y Transener SA; los grupos de inversión Inversora Nihuiles SA, Rental Farms SA, CAM SA, Cactus Feeders SA y Consultores ASSET Management SA.

La principal empresa del grupo Elsztain.-Mindlin es Cresud SA, propietaria, al año 2000, de 468.000 hectáreas en la pampa húmeda y 170.000 cabezas de ganado vacuno. En Brasil, asociada con Cyrela en la compañía Brazil Realty, poseía inversiones en “shopings” por 261 millones de dólares y se apresta a invertir en Goiás y el Matto Grosso. En Venezuela, asociada al grupo Valentini, invirtió 300 millones de dólares en inmuebles. Para todas estas inversiones George Soros les consiguió dinero en el mercado global de capitales.

A Eduardo Elsztain lo apoya desde Estados Unidos Edgard Bronfman, dueño de Seagram y de Universal, ex vicepresidente de Vivendi Universal, ex CEO de Warner Music Group y ex presidente del Congreso Judío Mundial del cual Elsztain es tesorero en la Argentina (nombrado por Bronfman).

Elsztain y Mindlin también están estrechamente vinculados con otros poderosos personajes norteamericanos, como:

- Sam Shell (socio en Cresud SA), de origen polaco, es uno de los mayores especuladores inmobiliarios de ese país donde posee 10 millones de metros cuadrados de oficinas y 225.000 departamentos. Tiene, a su vez, inversiones en Venezuela, Brasil y Chile, dos plantas eléctricas en China, una en Bangladesh y una en Filipinas.

- Michael Steindhart, fundador del fondo de cobertura Steindhart, Buena, Berkowitz & Co, que fue multado con 70 millones de dólares por el Departamento de Justicia por manipulaciones contra el Tesoro.

- George Soros fue el que puso todo el dinero para iniciar los negocios del grupo Elsztain-Mindlin. Hoy está separado, pues los dos socios argentinos citados lo hicieron a un lado.

En la Argentina, tanto el grupo Eskenazy como el de Elsztain-Mindlin, tienen total apoyo del matrimonio Kirchner, al punto de que en muchos emprendimientos actúan como si fueran los testaferros del poder.

Continúo hoy con la descripción de los meandros por donde fluye el abundante y no siempre limpio dinero que financia las andanzas del sionismo en nuestro país.

Al respecto,

es muy importante señalar que, en la Argentina, el dinero y el poder del sionismo y, por lo tanto, de Israel, están íntima e indisolublemente ligados, fomentados y protegidos por el matrimonio Kirchner, aunque no es ése su único sostén político. También apoyan abiertamente a esa dupla de dominación mundial, que sin dudas ha fijado su mirada sobre nuestro país (y Chile), tanto Carlos Menem y Elisa Carrió, como Mauricio Macri

y los otros personajes con poder político que mencioné en la segunda nota.

Además, virtualmente no hay político encumbrado, de los que son “políticamente correctos”, que no les rinda pleitesía. Es proverbial el cuidado que pone Duhalde en no contradecirlos o negarles algo, igual que López Murphy, de Narváez y Binner. Y todos los “políticamente correctos” guardan un “saludable” silencio cada vez que Israel mata, depreda, demuele, aplasta o invade a los palestinos, a los libaneses o a quien fuere. De eso no se habla.

El caso de Enrique Eskenazy

Además de la inigualable proeza de hacerse propietario del 25% de Repsol sin un centavo, Kirchner mediante, Eskenazy es el dueño visible del grupo constructor Petersen (ex Gotti, Petersen y Tool), que viene ganando casi todas las licitaciones de obras públicas en Santa Cruz desde la época en que Kirchner era su gobernador.

Con ese antecedente “bancario”, Menem y su gobernador sanjuanino (Escobar), en 1995 le entregaron a Eskenazy el Banco de San Juan privatizado. Como, con esa adquisición, Eskenazy ya era banquero…, Kirchner le dio el Banco de Santa Cruz (en 1997). Luego el mismo Kirchner, como presidente, se basó en esos dos módicos bancos de Eskenazy, para darle casi “manu militari” el más gordo Banco de Santa Fe. La línea técnica del Banco Central se opuso a esa operación pues los dos banquitos de Eskenazy no tenían ni el capital, ni los depósitos que justificaran tamaña entrega. Apretaron al Central desde la Casa Rosada, y sus técnicos pusieron entonces como condición que el Banco de Santa Cruz se capitalizara o aumentara sus depósitos en al menos 31.000.000 de pesos-dólares. Al día siguiente, el gobierno de Santa Cruz puso un plazo fijo en el banco de Eskenazy por 31 millones de pesos-dólares…

Poco después, Kirchner le otorgó a Eskenazy el Banco de Entre Ríos S.A., basado en que este mago de las finanzas (¡sin dinero y sin ayuda kirchnerista!) ya era dueño de tres bancos.

Un detalle sugestivo, Eskenazy es ingeniero químico con un post-grado en la Universidad de Chicago (EE. UU.), e hizo carrera dentro del grupo Bunge y Born, al lado de Hirch. ¡Nada se pierde!

Sergio Spolsky o Szpolsky, Hadad, Escudé y Cia

El rabino Sergio Spolsky fue uno de los protagonistas de la caída del Banco Patricios, aquél que, una vez fundido (1997), fue absorbido por el Banco Mayo, el de Rubén Beraja, gracias a un generoso aporte estatal menemista de $374,7 millones.

Spolsky fue también tesorero de la AMIA, cuyo Tribunal de Ética lo sancionó por desviar fondos de la institución hacia el banco Patricio (Página 12 del 27-10-04).

Este héroe del sionismo bancario, un buen día decidió incursionar en el negocio periodístico. Sus primeros intentos los hizo con Gerardo Sofovich, durante el menemismo: trataron de fundar un periódico que no llegó a nacer.

En 2002, Spolsky ya era vicedirector y accionista del diario Infobae, junto con Daniel Hadad: uno por “izquierda” y el otro por “derecha”… Dios los había criado y ellos se juntaron. Hadad tiene la ventaja de que, siendo nieto de sirios, es un pro-sionista convencido (de que así se gana mucho dinero), y es dueño de Radio 10, las FM Amadeus, Mega y otras, y de la señal de cable C5N.
El 12 de marzo de ese año, Carlos Escudé, legendario colaborador del MI6 británico, “amigo” de la CIA norteamericana, autor de un par de libros sobre la necesidad de obedecer siempre al imperio dominante –pronto proclamará la necesidad de aprender el mandarín y comer arroz con palitos…--, profesor de la Universidad Di Tella (¡seguro!), columnista invitado con frecuencia por el diario LA NACIÓN (¡obvio!), ex panelista de los programas de Mariano Grondona (¡más obvio aún!), entusiasta defensor de los derechos ingleses sobre Las Malvinas (en 1990, el ex canciller menemista Guido Di Tella lo designó para defender ante Gran Bretaña nuestros derechos sobre las islas del Atlántico Sur; fue ahí cuando Escudé declaró públicamente que “Las Malvinas, jurídica, política e históricamente, les pertenecen a Inglaterra”… ¡lo más obvio de todo!), asesor en educación (¡justo en educación!) del ex candidato presidencial Adolfo Rodríguez Saá en 2002/2003, a quien propuso separar la provincia de San Luis de la Argentina, y unirla a Chile (¿falta algo?), ese señor Escudé, digo, el 12-03-02 escribió un artículo en Infobae en el que propuso textualmente:

“… no basta con matar a diez palestinos por cada israelí que caiga asesinado. (…) (Hay que) acobardarlos de manera que ya casi ninguno ose levantar un dedo contra un israelí, y eso se conseguirá sólo cuando el coraje moral del Estado de Israel alcance para detonar una pequeña bomba de uno o dos kilotones sobre Gaza.

“Estos son tiempos para un Churchill y para una pequeña Hiroshima

”Y aquí, en Buenos Aires, en las vísperas de su aniversario, éstos son tiempos para rendir un homenaje a las víctimas del atentado de 1992, ya sin hipocresías pacifistas sino conscientes de que frente a este enemigo y en estas circunstancias la paz es imposible sin la guerra.

Ni los jefes terroristas Ben Gurión y Menahen Begin, ni la fría Golda Meir, ni el chacal Ariel Sharon se atrevieron jamás a proponer tal monstruosidad. Escudé, sí.

Al día siguiente presenté una denuncia criminal contra Carlos Escudé y Antonio Laje (director de Infobae) por incitación y apología del delito (del genocidio) y por discriminación étnica y religiosa. Seguramente prescribió todo antes de que el juez se decidiera a actuar contra un conspicuo colaborador del sionismo, del MI6, de la CIA, de Inglaterra, y de… Infobae.
Dos o tres días después de haber presentado esa denuncia, me llamó el señor Sergio Spolsky, vicedirector de Infobae, para decirme que yo estaba atentando contra la libertad de expresión, pues Escudé tenía derecho a publicar sus ideas por la prensa, y yo intentaba censurarlo antidemocráticamente… Fue imposible hacerle aceptar que también se puede delinquir a través de la prensa. El tedioso diálogo terminó cuando se me ocurrió preguntarle:

“Señor Spolsky, ¿Usted publicaría una nota de Escudé, o de otro, en la cual se propusiera tirar una bomba atómica sobre Tel Aviv para terminar con el terrorismo del Estado de Israel?”
“Con usted no se puede hablar”, fue su encolerizada respuesta, y colgó el teléfono.

Esta joyita de sionista (“nunca taxi”) se le arrimó a los Kirchner apenas subieron en 2003, y llevado por esas expertas y generosas manos, Spolsky ha logrado ser dueño:

- del 100% del diario Infobae, que vende sólo 3.000 ejemplares, pero vive y da ganancias gracias a los avisos oficiales;

- de la revista Veintitrés, desde la cual, y ayudado por el secretario de Medios, Enrique Albistur, se dedica a atacar al opositor periódico Perfil;

- de radio América (AM) y Aspen (FM);

- del 50% del diario El Atlántico, de Mar del Plata;

- y de Comunicaciones Auditadas SA (junto con Sokolowicz), entre otros medios.

Y también ayudado “generosamente” por los Kirchner, fue dueño, hasta que las fundió, de las agencias noticiosas Infosic e Infofax, junto con sus “camaradas” Gastón Sokolowicz, Fernando Sokolowicz (uno de los dueños de Página 12 en ese momento) y otros.

Siempre con el andador kirchnerista, Spolsky compró el diario universitario “La U”… y también lo fundió. ¡Total… era plata dulce!
El incondicional y ciego apoyo del matrimonio presidencial al sionismo hace pensar a muchos que, uno de los Kirchner, o los dos, tienen cierta cuota de sangre judía. Y ya se sabe hasta dónde y cómo los sionistas controlan a la comunidad judía. La extrema dureza de ese control hace
admirable la conducta de aquellos judíos que se atreven a desobedecerlo y critican públicamente las atrocidades de Israel. No son muchos, pero los hay.

De todos modos, con sangre judía o sin ella, los Kirchner ya han
capitulado fea y totalmente ante el sionismo.

Fuente: http://www.avizora.com/atajo/colaboradores/textos_juan_gabriel_labake/0006_argentina_prisionera.htm
http://www.docstoc.com/docs/5832430/LA-MAFIA-JUDIA-EN-LA-ARGENTINA

miércoles, 27 de mayo de 2009

Epifanía: Elsztain y Cristina kirchner

sábado, febrero 21, 2009
“En pleno conflicto del campo, la presidenta Cristina Fernández de Kirchner se entrevistó con Eduardo Sergio Elsztain. Los contenidos exactos del diálogo se desconocen. Lo que sí se sabe es que Elsztain fue invitado porque es el principal latifundista cerealero y sojero de la Argentina, influyente a las vez, sobre las cuatro organizaciones ruralistas – Sociedad Rural, Federación Agrearia Argentina, Confederaciones Rurales Argentinas y Coninagro – y empresario de confianza en las esferas de decisión del gobierno.
Elsztain y Cristina kirchner. En el mes de enero del 2008 Eduardo Sergio Elsztain se entrevistó lejos de los despachos oficiales con Martín Lousteau, entonces ministro de economía, y le sugirió elevar “nuevamente” las retenciones. Estas ya habían sido elevadas dos veces durante el 2007.Más allá de los intereses fiscales en juego,

Elsztain necesitaba esta medida para incrementar aún más su ganancia
extraordinaria
.

Sabido es que existe una ganancia extraordinaria básica por el precio internacional y porque la demanda sigue creciendo en el Extremo Oriente. Pero para poder hacer más fáciles los negocios de penetración terrateniente en Brasil, en Paraguay y en el Este boliviano,
le hace falta a Elsztain más y más dinero. Estos recursos deben ser extraídos de la gran masa de productores en negro, que ante el crecimiento de las retenciones habrían de quedar a merced de los acopiadores y de los grandes cerealistas exportadores de los cuales Elsztain y su amigo Marcos Marcelo Mindlin, son los primeros. Mindlin y Nestor kirchner. El negocio es simple.
Cualquier persona puede entender esta lógica de la superganancia fácil sobre un sujeto extorsionado doblemente, por el aparato fiscal del gobierno y por el gran capital concentrado.Una asociación perfecta: la mafia obteniendo una ganancia extorsiva, mediante la utilización, no de pistolas o “luparas”, sino de un arma mucho más efectiva, el aparato fiscal del Estado.La gran masa de productores en negro, aquellos a los que el propio fisco no incorpora deliberadamente, se ve obligada a realizar operaciones a pérdida que para intermediarios, acopiadores y cerealistas exportadores son ganancia redonda. Eso motivó el largísimo paro granario en rechazo a la política fiscal del gobierno, que a los cerealistas no les significó absolutamente ningún riesgo ni mucho menos, costo adicional. Encabezados por Elsztain, trajeron 4 millones de toneladas de soja del Paraguay que llegaron a Rosario en convoyes de balsas por la Hidrovía del Paraná.Soros y Nestor Kirchner. La larga huelga agraria produjo desabastecimiento y, a la vez, un tremendo desprestigio del gobierno, pero los grandes cerealistas silenciosamente, siguieron ganando dinero y consolidaron su expansión en todo el MERCOSUR. Elsztain avanza rápidamente en el territorio sojizado. Lo obtenido como ganancia extraordinaria con la crisis lo utilizará para extender sus latifundios en Goiás y en el Matto Grosso”.Fuentes http://www.diariolibre.info/secciones/noticias/nota.php?id=8286http://blogs.clarin.com/fantasma-recargado/2009/2/3/la-mafia-judia-argentina-opera-silencio-audio-

martes, 26 de mayo de 2009

Lo que la verdad esconde: Elztain

Elsztain“LOS MOMENTOS DE CRISIS SON LOS DE MAYOR OPORTUNIDAD"-Spollansky enumera, hasta el abatimiento, las propiedades de Elsztain. “Los tentáculos del Pulpo”, con “vinculaciones” y controles que se entrecruzan. Con una alegada capacidad para subir o bajar los precios. Como así también los valores de la manipulable Bolsa de Comercio.Enumera las hectáreas multiplicadas por centenas de miles. Exalta una extraña parábola del drama contemporáneo:“La mafia presiona al kirchnerismo y a la oposición. Impulsa a los funcionarios a cobrar las retenciones, y empuja al campo a resistirlas. Además, lava dinero” (pag 21 del libro"La mafia judía en la Argentina", de Fabián Spollansky. ).- : de sólidos contactos con el judaísmo ortodoxo e inversionista en el real estate y el sector minero del sur del país, y de una de las empresas agropecuarias más grandes del país con más de 450 mil hectáreas propias- 600.000 hectáreas en la Argentina -, se hizo cargo del Hipotecario y acelera un acuerdo con el Gobierno

Luego de cinco años, Clarisa Lifsic De Estol dejó de comandar la entidad. Acercamiento de Elsztain con Kirchner para que el Estado tome la gestión del Banco Hipotecario
LUCIO DI MATTEO Buenos Aires

En un golpe de timón que acelerará las tratativas con el Gobierno, Eduardo Elsztain reemplazó –desde ayer– a Clarisa Lifsic en la presidencia del Banco Hipotecario, aunque de modo interino. Así, el principal accionista privado de la entidad (26%, 65% es del Estado Nacional) tomará sus riendas cuando más se habla de una especie de intervención estatal, cuyo objetivo de fondo es agrandar el mercado de créditos hipotecarios en un año electoral.Según diversas fuentes del mercado, Elsztain quiere dar un paso al costado en un banco cuya acción cotiza muy bajo, que el año pasado perdió $ 23 millones y vio como empeoraba toda su cartera de créditos. “El Gobierno le haría un favor”, admite alguien que conoce la negociación entre el titular de Irsa y la Casa Rosada. El buen vínculo de Elsztain con Néstor Kirchner, así como la voluntad de avanzar en el cambio de mando, se harán patentes hoy cuando directivos del Hipotecario asistan a la Residencia de Olivos. Allí se presentarán créditos personales para ampliación y refacción de vivienda. Casi un aperitivo en relación al ambicioso lanzamiento de préstamos hipotecarios que imagina el oficialismo. Pero con la señal de diálogo que estaba esperando el kirchnerismo, porque en la Quinta Presidencial habrá representantes del Hipotecario que responden a Elsztain y otros que no, una muestra de buena convivencia. La voluntad de acordar no es nueva, ya que la propuesta inicial acercada a los Kirchner fue consensuada por directivos del banco, incluyendo algunos que fueron nombrados por Elsztain.En esa tónica, la dinámica de gestión de Clarisa Lifsic de Estol se había transformado en una piedra en el zapato. Hace un año que Lifsic de Estol y Elsztain, ex amigos y compañeros de secundaria, prácticamente no se hablan. “Tienen excelente relación y probablemente ella se quede en el grupo. Quizás no pudo balancear el trabajo con las ganas de ocuparse de sus cinco hijos”, intentó argumentar un vocero de IRSA. Pero fue el único que expuso semejante visión, los demás prefirieron explicar que “se la sacó de encima”. Cualquiera sea la versión acertada, Elzstain terminó su licencia de seis meses el 28 de febrero último, y desde entonces (antes también) se puso a trabajar para cerrar un acuerdo amistoso con el Gobierno. “Ya estaba a la cabeza de la negociación, hoy (por ayer) sólo lo reafirmó”, contaron cerca de Elsztain. Puntapié inicial de créditos Hoy se lanzarán en Olivos créditos para refacción y ampliación de viviendas, que podrían tener un máximo de $ 30.000. Según distintas fuentes oficiales y de mercado, serán el primer paso de una escalada de anuncios, que terminará con los préstamos que se analizan desde fines del año pasado: hasta $ 300.000 para vivienda única y familiar, con tasas cercanas al 10% y a pagar hasta en 25 años.En lo inmediato, hoy se anunciará la asignación de $ 300 millones que serán licitados entre bancos privados, para créditos orientados a refacción y ampliación de vivienda. Habrá presencias de banqueros en el anuncio presidencial, incluyendo representantes del Hipotecario. Como muestra de avance hacia un acuerdo más ambicioso con el Estado, esta entidad podría comprar toda la cartera de esos créditos a través de su controlada Banco de Crédito y Securitización (BACS). Las tratativas entre el Gobierno y Elsztain se aceleraron desde el 17 de febrero último, cuando este empresario y el jefe de Gabinete, Sergio Massa, se vieron en la Casa Rosada. Desde entonces, la negociación es entre el titular de Irsa y Néstor Kirchner.

Eduardo Elsztain: el dueño de la tierra
Recientemente nombrado tesorero del Consejo Judío Mundial, el presidente de IRSA es el ejecutivo más influyente en el exterior- Domingo 3 de julio de 2005

En los primeros días del año, uno de los mejores regalos que recibió Eduardo Elsztain para su cumpleaños número 45 se lo dio su amigo y socio Edgar Bronfman. El dueño de una de las mayores fortunas del mundo le ofreció al empresario argentino el cargo de tesorero del Consejo Judío Mundial, el poderoso organismo internacional que preside el propio Bronfman.

Esta designación es sólo una muestra más del grado del reconocimiento e influencia que tiene Elsztain a nivel internacional y que contrasta con el bajo perfil con el que se maneja localmente. A pesar de que es el dueño de casi todos los shopping centers porteños y el principal accionista del Banco Hipotecario, en la Argentina su nivel de exposición pública es casi nulo, aunque la situación cambia radicalmente cada vez que cruza las fronteras.

Elsztain es posiblemente el empresario argentino con mayores contactos en el mundo de los negocios. Desde hace varios años tiene una asistencia perfecta al Foro Económico de Davos -donde en la última edición tuvo la difícil tarea de defender en una mesa redonda al país de los ataques de la dura número dos del Fondo Monetario Internacional, Anne Krueger- y como ningún otro argentino tiene llegada directa a varios de los hombres más ricos del mundo, que en muchos casos se suman como socios a sus proyectos locales.

La leyenda que se creó en torno a IRSA, la mayor empresa argentina de inversiones en bienes raíces, cuenta que Elsztain viajó a Nueva York en 1989 con el objetivo de convencer a George Soros -un financista de origen húngaro pero nacionalizado norteamericano que hizo gran parte de su fortuna especulando contra la libra esterlina- de que invirtiera en la Argentina, sin mayor carta de presentación que un par de propuestas para comprar tierras y edificios en el mercado local. Sin embargo, la historia real es un poco menos espectacular. Elsztain llegó a encontrarse cara a cara con Soros gracias a los contactos que fue desarrollando dentro la colectividad judía en Buenos Aires, que fueron los que le abrieron las puertas del poderoso empresario.

Con Soros, Elsztain trabajó durante más de diez años, hasta que el millonario del norte decidió canalizar sus inversiones hacia otros mercados más seguros. Según los hombres de IRSA, para Soros la Argentina resultó un excelente negocio y con sus inversiones durante los noventa ganó más de US$ 500 millones. Pese a esto, la relación entre ambos empresarios no terminó del todo bien y el detonante de la separación fue la decisión del norteamericano de especular con la compra y venta de bonos de la deuda argentina en el año 2000, cuando el país estaba a punto de caer en la peor crisis económica de su historia.

Más allá del espaldarazo que significó contar con el apoyo (y los millones de dólares) de Soros, la decisión de invertir en el negocio de bienes raíces era casi una imposición familiar para Elsztain. El abuelo de Eduardo, Isaac, había dado los primeros pasos en este mercado con la fundación, en 1943, de IRSA, que durante sus primeros años se consolidó como una de las principales inmobiliarias de Buenos Aires, aunque en los noventa, cuando Eduardo tomó el control de la empresa, apenas contaba con un capital de 100.000 pesos.

En el momento en que decidió hacerse cargo de los negocios de la familia, Elsztain recién había terminado el secundario en el Colegio Nacional Buenos Aires y estaba cursando los primeros años de la carrera de economía en la UBA. La carrera universitaria nunca la pudo terminar, pero con ayuda de Soros y su habilidad para desarrollar nuevos negocios fue construyendo un verdadero imperio inmobiliario, que hoy incluye a los principales shoppings de Buenos Aires (Alto Palermo, Patio Bullrich, Paseo Alcorta, Design Center y Abasto), campos ganaderos y agrícolas en todo el país (agrupados bajo la empresa Cresud), hoteles de lujo (Llao-Llao, Intercontinental y Sheraton Libertador) y varios edificios emblemáticos, como el Rulero de Retiro, el Laminar Plaza, de Catalinas, y su última adquisición, la torre de Microsoft, por la que hace unas semanas pagó 27 millones de dólares.

Para los próximos meses, además, tiene en proyecto inversiones por $ 300 millones que se destinarán básicamente al inicio de obras para levantar un par de centros comerciales en el barrio de Caballito y en la ciudad de Neuquén, y la construcción de un complejo de viviendas y oficinas en la ex Ciudad Deportiva de Boca.

Como tantos otros empresarios argentinos que intentan ganar en escala, Elsztain ahora también puso la mira en Brasil. Para IRSA, en realidad, se trata de un regreso, ya que a mediados de los noventa la empresa había incursionado allí, asociada con un grupo local en los negocios de los shoppings y la administración de edificios de oficina. La vuelta al mercado brasileño, esta vez, se concretaría con Cresud, la compañía de inversiones agro-ganaderas del grupo, que ya está en busca de campos en el socio mayor del Mercosur.

Para financiar todos estos proyectos, el lugar que tenía Soros dentro del esquema de negocios del grupo IRSA fue ocupado por otros tres de los empresarios más ricos del mundo: Sam Zell -uno de los cinco mayores propietarios de inmuebles de los Estados Unidos-, Michael Steinhardt -dueño de uno de los principales fondos de inversión- y el propio Bronfman, que hizo su fortuna con la venta de la fabricante de bebidas Seagram y los estudios Universal.

Como en el caso de Soros, las relaciones personales jugaron un papel clave en la elección de los nuevos socios de IRSA. De hecho, a Bronfman, Elsztain lo conoció hace unos años en un bar-mitzva en Israel donde le comentó de las perspectivas de inversión que ofrecía el mercado argentino. Ese día Bronfman le dio su tarjeta y le pidió que lo llamara en tres días. Pocas semanas después el millonario norteamericano ya se había sumado como accionista de IRSA.

Círculo íntimo
Como muchos empresarios, Elsztain decidió rodearse de familiares dentro de sus compañías. Su hermano y mano derecha Alejandro Elsztain ocupa la gerencia general de sus principales negocios (IRSA, Cresud), mientras que otro de sus hermanos, Daniel, está a cargo de los centros comerciales y su primo Fernando maneja los negocios inmobiliarios.

Sin embargo, Eduardo también tiene un lugar reservado para sus amigos de la infancia, que a pesar de los años juegan papeles claves dentro de sus negocios. Clarisa Lifsic de Estol preside el Banco Hipotecario, mientras que Saúl Zang es el abogado de todas las empresas del grupo. El trío de amigos/colaboradores de Elsztain se completaba con Marcelo Mindlin, a quien conoce desde hace más de 20 años y que fue vicepresidente de IRSA desde 1991 hasta que, a fines de 2003, decidió apartarse del grupo para concentrarse en el desarrollo del fondo de inversiones Dolphin.

En la última semana Midlin saltó a las tapas de los diarios con la compra de Edenor, dentro de una estrategia de inversión que incluye el crecimiento de Dolphin en el sector de los servicios públicos. Elsztain, en cambio, siempre prefirió mantener el foco de sus negocios en los rubros que más conoce -inmuebles, finanzas y shoppings-, y esta diferencia de criterios fue la que desencadenó la separación de los dos amigos de la adolescencia.

Los que están cerca de Elsztain reconocen que, como en todo divorcio, la salida de Mindlin no estuvo exenta de algunos reproches, pero aseguran que los empresarios mantienen hoy una buena relación personal y profesional y que, de hecho, en los últimos meses, Mindlin invitó al número uno de IRSA para participar junto a Dolphin en varios negocios como las compras de Transener y Edenor.

El bajo perfil que cultiva Elsztain en los negocios se acentúa a la hora de hablar de su vida privada. Desde 1991 está casado con la psicóloga Mariana Carmona, que no sólo se dedica a la crianza de sus cuatro hijos sino también al manejo del Museo de los Niños que funciona dentro del shopping del Abasto.

A pesar de que es dueño de gran parte de Puerto Madero y de barrios privados de lujo como la estancia Abril, Elsztain le sigue siendo fiel al barrio de Belgrano, donde nació y vivió toda su vida, y a la hora de irse de vacaciones elige la Patagonia. Por esta razón, hace unos meses concretó la compra de una estancia de 100 hectáreas en la península Quetrihué -sobre el Lago Nahuel Huapi- que comienza en Villa La Angostura y en cuyo extremo se encuentra el Bosque de Arrayanes. Según los rumores del mercado, por el campo habría pagado cerca de US$ 10 millones.

A la par de los negocios que cierra con IRSA y Cresud, Elsztain también lleva adelante una mucha más silenciosa tarea filantrópica. De su bolsillo financia a varias instituciones judías, como colegios, sinagogas y comedores, incluyendo el templo al que concurre habitualmente en el barrio de Belgrano. Además, preside la filial argentina de la prestigiosa fundación internacional Hiller. Esta entidad fue creada en 1917 en los Estados Unidos y se dedica a ayudar económicamente a jóvenes de la colectividad judía para que puedan completar sus estudios universitarios.

Como está claro, la religión ocupa un papel fundamental en la vida de Elsztain. Sus colaboradores aseguran que siempre fue una persona muy interesada por los temas espirituales, pero que en los últimos años fue profundizando su acercamiento a la religión e involucrándose más en las actividades del movimiento ortodoxo judío Jabad Lubavitch. De hecho, siempre cumplió con la tradición de respetar el sabat y dejar de trabajar los viernes en el momento en que aparece la primera estrella. Pero más allá de este hecho que le ganó las simpatías de sus secretarias y colaboradores que pueden calcular sin margen de error la hora y los minutos exactos en los que termina la semana laboral de su jefe, ahora hay otro detalle que da cuenta de la religiosidad de Elsztain. Desde hace un par de meses, el empresario decidió observar otro de los preceptos del rito judío y comenzó a usar a toda hora y en todo lugar la tradicional kipá.

Por Alfredo -Quién esBelgrano ante todo
Eduardo Elsztain nació en Buenos Aires el 26 de enero de 1960. Está casado, desde 1991, con la psicóloga Mariana Carmona, con quien ha tenido cuatro hijos. Ex alumno del Colegio Nacional Buenos Aires, estudió economía en la UBA, aunque nunca llegó a recibirse. Es dueño de gran parte de Puerto Madero y de lujosos barrios privados, pese a lo cual prefiere residir en Belgrano.

Hombre de negocios
Su abuelo fue el fundador de IRSA, en 1943, por entonces una importante inmobiliaria que, con el tiempo, se convirtió en la mayor empresa argentina de inversiones en bienes raíces. Considerado uno de los mayores terratientes de la Argentina, es dueño de los principales shoppings de Buenos Aires y también el principal accionista del Banco Hipotecario.