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viernes, 10 de junio de 2011

Un supuesto......(Hebe)

Antes que nada, quiero dejar perfectamente en clara mi postura Pro-Madres. Su mensaje de mantener fresca la memoria me parece muy loable como así también su continuo trabajo para juntar hijos expropiados de sus verdaderos padres.

"Las Madres", una Fundación que atravesò un cuarto de siglo como una institución respetada por su conducta, su valentía y su ética. Al llegar al gobierno, Néstor Kirchner (un dirigente que no se había caracterizado precisamente por su compromiso con los derechos humanos durante los años de plomo) resolvió asociar a las Madres a su “modelo”, las proyectó como instrumento político y les dio ayuda financiera para que armaran a su alrededor un “aparato”. Así, terminó contaminando aquella trayectoria con las presentes desviaciones.

Lo cierto es que meses antes de la denuncia presentada por Quiroz y Echecoin Moro, la UIF ya había iniciado una pesquisa sobre Schoklender y otros allegados suyos, debido a sospechas de posibles desvíos de fondos y lavado de dinero. Alguno de los datos en danza fueron aportados por los bancos con los que operaba Schoklender, que detectaron un gran flujo financiero en cuentas con poco movimiento, por lo que reportaron tales operaciones como sospechosas. Tanto es así que el expediente instruido en la UIF ya tenía unas 4 mil fojas. Ése fue el expediente que el miércoles pasado Sbatella envió al fiscal antilavado, Raúl Plee.
Dicho funcionario únicamente tardó una madrugada y parte del alba en leer semejante documentación, antes de girarla a despacho del fiscal federal Jorge Di Lello; a las pocas horas, Oyarbide se hizo cargo de la causa. En el medio, se cree que desde el despacho de Plee, alguien habría filtrado datos sustanciales del expediente al diario La Nación. La utilización política del asunto entraría entonces en su etapa más jugosa. Los billetes del mal. De ese modo tomó estado público el sorprendente patrimonio de Schoklender. Y sus puertos claves serían dos empresas a las que se le atribuye su propiedad: Meldorek SA. y Antártica Argentina, entre otras nueve firmas más modestas, pero no menos significativas.
La primera, curiosamente, fue fundada en 2003 por dos jubiladas de 63 y 76 años para importar electrodomésticos; su capital inicial era de 12 mil pesos. Ocho años después, Meldorek tiene como principal accionista a Schoklender, con un capital de más de 2 millones de pesos. Sin embargo, a los 20 días de haber sido creado, ese emprendimiento pasó a manos del empleado de banco Daniel Laurenti. Éste en realidad habría sido el testaferro de un financista de la City, quien adquirió Meldorek con el único propósito de inscribir en esa razón social sus dos aviones: un Pipper Cheyenne y un Cessna Citation. Fue a través del piloto de una de esas naves –Gustavo Serventich– que Schoklender adquirió la empresa, y por ende, los aviones, en 2010. Desde entonces, el acaudalado Sergio Mauricio es su director, y un tal Alejandro Gotkin, su presidente.
Gotkin también preside la empresa Antártica Argentina, en la que Schoklender figura en su directorio. Se supone que esa estructura era usada como una suerte de tirabuzón al que ingresaba dinero del Estado que cobraba la Fundación Madres de Plaza de Mayo, y luego salía en efectivo, a través de cheques cobrados por Schoklender y sus amigos en el mostrador de un banco de Villa Crespo. Se habla de numerosas operaciones por un valor que oscila entre dos y cuatro millones de pesos.
El motivo por el cual la UIF conservaba el expediente allí instruido no tenía por motivo demorar la pesquisa sino descubrir el llamado “delito precedente”. Es decir: para que una maniobra financiera pueda ser considerada como lavado de dinero es necesario desentrañar la trapisonada delictiva que generó esa ganancia. Ello era lo que investigaba Sbatella cuando el asunto explotó en los medios. Tal circunstancia hizo añicos la confidencialidad de la pesquisa, la cual es indispensable para evitar que los sospechosos puedan entorpecer el curso de los acontecimientos.
En tanto, el fiscal Di Lello no sólo considera como damnificado al Estado Nacional sino también a una “importante y trascendente organización que tiene una trayectoria mundial en la defensa de los derechos humanos, como es la Fundación Madres de Plaza de Mayo”. Link

Hebe

"Hace un año empecé a tener discusiones con él porque quería convertir a la fundación en una empresa. Yo le decía: mirá, Sergio, esto no es una empresa, somos un emprendimiento, somos soldados de este proyecto nacional y popular", contó la titular de Madres en una entrevista publicada hoy por Tiempo Argentino.

Consultada enseguida sobre a qué se refería con cosas que le gustaban, respondió: "El manejo de la situación".

Además, indicó que "no" advirtió ninguna situación extraña dentro de la Fundación "porque Sergio era un tipo que trabajaba 30 sobre 24 horas, le pagaba a la gente y las construcciones se hacían".

En ese sentido, dijo que "sí" confiaba en Shoklender "porque las obras se hacían" y señaló que si en el gobierno le hubiesen dicho mirá, Hebe, acá falta plata, eso no se hizo, ella "hubiera actuado antes", aunque dejó en claro que "eso no pasaba".
"Nunca hubo una desconfianza ni nadie me avisó que faltaba plata", completó la presidenta de Madres de Plaza de Mayo.


Dijo que debería haber controlado los recursos públicos por tratarse de millones de pesos.

El premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel consideró que el Gobierno tiene gran responsabilidad en el caso de denuncias por presunto lavado de dinero y malversación de fondos al ex apoderado de las Madres de Plaza de Mayo, Sergio Schoklender.

En declaraciones a radio La Red, Pérez Esquivel sostuvo que el Ejecutivo debería haber hecho “el control sobre los recursos públicos”.

“Creo que hay una gran responsabilidad del Gobierno que debe determinar controles, auditorías y rendiciones de cuentas, porque no se habla de monedas sino de millones y millones de pesos”, señaló.

De todas maneras, el titular del Servicio de Paz y Justicia (Serpaj) remarcó que hay que separar el caso particular con la trayectoria de las organizaciones, aunque confesó que “hace muchísimos años” que no tiene “ningún tipo de contacto” con Hebe de Bonafini.

Pérez Esquivel recordó que el motivo del distanciamiento fue el de la fractura de las Madres, momento en que él ofreció “un salón para reuniones” y “a eso Hebe lo vio como una contradicción”.

Sin embargo, remarcó que nunca hubo ningún tipo de discusión entre ellos y que de ella rescata “la defensa de los derechos humanos integral y sin distinción” aunque critica su “opción de acción partidaria”.

En ese sentido, elogió a Nora Cortiñas –titular de Madres Línea Fundadora- de quien dijo que “tiene las cosas muy claras: primero, al independencia, una posición clara sobre la integralidad de los derechos y seguir buscando la verdad y la Justicia sin involucrarse en política partidaria”